martes, 3 de abril de 2012


Hacia un sistema político con la centralidad en la persona humana
Leonardo Alfredo Montilla

El sistema político es la manifestación del poder que los latinoamericanos nos hemos dado hasta ahora, sea cual sea su orientación, discutir sobre cual es mejor que el otro es como decimos en los andes Trujillanos en Venezuela, “llover sobre la misma lagrima”. El gran dilema es construir sobre la base de una verdadera y sincera participación protagónica, un sistema político que responda a las expectativas, valores y logros de los habitantes de esta parte del planeta. Cada uno con sus propias dinámicas y sus propias realidades.
Ese sistema político, tal como lo establece su definición ... “Un conjunto de variables interrelacionadas entre sí”  debe estar consustanciado con las respuestas que a través de diferentes épocas  han conquistado los pueblos , es decir para constituir un sistema político que responda y tenga al ser humano, a la persona, como eje de acción pública debe ser un sistema político plural, verdaderamente democrático, con profunda justicia social, donde la equidad, la inclusión y el bienestar colectivo sean sus características principales.
Los sistemas políticos latinoamericanos han estado interconectados con los modelos de desarrollo económico que se han implementado hasta ahora, su fracaso es igualmente el fracaso de los sistemas políticos que han transitado desde las tiranías militaristas del cono sur, pasando por las democracias liberales hasta los populismos de izquierda tipo Chávez actualmente.
En este sentido es importante manifestar que un sistema político acorde con las nuevas realidades que se expresan en nuestros países tiene que ver con estos valores de democracia, equidad, tolerancia, derechos humanos y justicia, que le de al ser humano la posibilidad de concatenar desarrollo personal con avance económico, social e intelectual colectivo, que la de la democracia de electores pasemos a una democracia de ciudadanos donde seamos los individuos los grandes protagonistas de los procesos de toma de decisiones. Un sistema político que encuentre en el modelo de desarrollo una plataforma donde el capital social haga del avance económico un logro más de la justicia y la equidad.
Ahora para eso es importante establecer los mecanismos legales y conceptuales que desarrollen esta propuesta y que a su vez se encuentre con el sentimiento de miles y miles de hombres y mujeres que aspiran esa sociedad justa y necesaria.
La Política es el arte de lo posible, esta premisa nos indica que para que nuestras comunidades asuman e interioricen la probabilidad de luchar por un sistema político justo, de equidad, democracia debe también plantearse la conquista de un modelo de desarrollo sustentable que coloque el ser humano como eje central. De igual manera que aleje todo planteamiento populista que en los tiempos modernos a utilizado el discurso de la justicia social y la equidad para atropellar y ahogar las conquistas democráticas de los latinoamericanos.
En la propuesta de Celadic Un modelo Alternativo de Desarrollo Humano Integral, se expresa...”Construir una comunidad implica, en el marco de su dimensión política, poner en el centro a las personas en cuanto a sujetos históricos con derechos, deberes y necesidades concretas; personas, pueblos y naciones diversas pero que tienen nombres propios y comparten un alma y un destino común.” Ese es el sistema político donde la complejidad de sus componentes encuentra común denominador en el ser humano, en la persona, siempre en Democracia y con justicia social.

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