viernes, 31 de mayo de 2013

Amenazas
Pompeyo Márquez
 
Nicolás el ahora arrogante presidente, por la gracia del TSJ, sin nunca haber sido electo en votación alguna, y ahora candidato por el dedo de Chávez debe tener entre sus papeles un breve folleto tituladoAcuerdos por la paz y la democracia en Venezuela que suscribió como parte de la delegación chavista en la Mesa de Negociación el 2002. Son un conjunto de materiales de la OEA, del Centro Carter y de la Coordinadora Democrática que tan hábilmente condujo Enrique Mendoza. Leamos:
“Reafirmamos nuestra convicción de que Venezuela y el pueblo venezolano sabrán superar la presente situación, pacífica y democráticamente, asegurando la vigencia del estado de derecho y la dignidad de todos sus ciudadanos.” (4 de octubre del 2002)
Ahora Nicolás amenaza con imponer a sangre y fuego a Chávez y que se pondrá fin a lo de pacífica y democrática de esta “revolución”.
Capriles gana contra viento y marea la gobernación de Miranda, pues bien se presenta como guapo de barrio con Jaua para desconocer la voluntad del pueblo mirandino, como ayer Chávez desconoció la del pueblo caraqueño cuando designó a Antonio Ledezma alcalde metropolitano. Superpone a la gobernación de Miranda una “Corporación” y la dota, ¡Oh poderoso Nicolás!, de 100 millones siguiendo los procedimientos de su jefe.
Simultáneamente grita histéricamente Pedro Carreño, abusando de su condición de presidente de una Comisión de Contraloría que no controla nada, que meterá preso a Henry Falcón, el otro gobernador electo con el 60 por ciento de los votos.
Son los nuevos dueños del país. Veníamos denunciando que en torno a Chávez se estaba formando una camarilla militar- civil que trataba de perpetuarse en el poder.
Pero las amenazas no se quedan ahí. Nicolás brama que si gana la burguesía saldrá el pueblo a la calle. No se puede preguntar que sí gana el ventajismo y el abuso del poder también puede salir el pueblo a la calle? Entonces es pueblo contra pueblo. Eso es lo que quiere Nicolás, ensangrentar a nuestra patria con tal de saciar su desbocada ansias de poder.
Más de la mitad del país quiere la paz, la convivencia, la reconciliación, la solución pacífica y constitucional de la crisis. Esta camarilla  piensa pisotear estos anhelos de paz y de reconciliación que Capriles representa. Derrotemos el 14 de abril a los violentos, hagamos respetar a la Constitución y a la soberanía nacional.
La orden está dada.
Pompeyo Márquez
 
Jorge Rodríguez ha hecho carrera a partir de sus funciones en el referendum del 2004, cuando al lado de Francisco Carrasquero obedecían ciegamente las directrices de Chávez de darle larga a la fecha de la consulta hasta tanto lograra cambiar, con la ayuda directa de Fidel Castro, la mayoría en su contra que existía en ese momento. De allí salió Rodríguez premiado para la vicepresidencia y Carrasquero para el TSJ.
Ahora es él quien da las órdenes a Tibisay Lucena, y al mismo TSJ. Ya declaró que lo que irónicamente se denomina “máxima instancia” rechazará el acto de impugnación a un proceso electoral viciado desde la A hasta la Z.
Sería interesante que Rodríguez leyera un pequeño texto escrito en 1688 por el pensador inglés John Locke, cuya magnitud e influencia en la historia de las ideas es notoria. Dice Locke: “Ningún hombre puede, aunque quiera, conformar su fe a los dictados de otro hombre.”
Jactarse de que se tiene el dominio de todos los poderes, que todos se encuentran en un sólo puño, es asfixiar a la sociedad. A eso se le llama totalitarismo. Y los regímenes con ese signo están condenados irremediablemente al fracaso.
Rodríguez, y Maduro lo respalda, da la orden de rechazar la impugnación, pero ello no borra las irregularidades, ni que Capriles es mayoría. Lo hacen porque están apoyados por una cúpula de las Fuerzas Armadas, porque se sienten que tienen las armas y el poder. No porque tengan la razón. No convencen, como decía Unamuno.
Capriles está claro con los tiempos, con la posibilidad del rechazo. Trabaja a dos tiempos, y con paciencia. Uno, en el marco institucional y la denuncia de sus deficiencias; otro, como gobernador de Miranda. Los actos de masas de Táchira y Mérida, son su mejor respuesta y encuesta. Multitudes lo acompañan. Tranquilo y sin nervios señala:
“De repente no viene unas elección presidencial primero, pero viene una elección de alcalde. Tienes una oportunidad de arrasar.” (EN 12/5/13)
Así es la lucha, siempre hay que estar movilizados no sólo para elecciones sino para las luchas cotidianas contra la inflación, la escasez, por el empleo, la vivienda, la vivienda. En pocas palabras: por mejores calidad y condiciones de vida y de trabajo. Y siempre: por las libertades democráticas. Mucho despliegue en la arena internacional. Felicitaciones a todos aquellos que han puesto el nombre de Venezuela en alto y la decisión de nuestro pueblo de vivir en un régimen pleno de libertades.
En el centro de todo este movimiento está el solidificar su unidad social y política. Con la mayor amplitud: una unidad nacional que comprenda la inmensidad de las tareas a realizar. No será fácil, pero alcanzaremos la reconstrucción del aparato productivo y el funcionamiento democrático de las Instituciones.
Jorge Rodríguez da la orden, el TSJ la acata. No es ninguna novedad. Ya han llegado al descaro. Antes lo hacía, pero en privado. La prepotencia  y el ego del psiquiatra lo hacen actuar con desfachatez. Veremos quién vence al final. Esta no es una carrera corta sino de resistencia.
Capriles lo ha dicho y por eso no se desespera. Las sociedades no se dejan asfixiar, y la prueba más evidente son los resultados del 14 de abril. Sorprendieron a algunos, pero para otros fue el fruto de una resistencia continuada contra una autocracia militarista con tendencia totalitaria que es la que hereda Maduro.
 

miércoles, 22 de mayo de 2013

POLÍTICA
Miércoles 22 de Mayo de 2013
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TalCual


Política

EL INFORME SILVA



CASI UN PAÍS 


ELIZABETH ARAUJO



Mario Silva acaba de coronar el pináculo de una fama que, tal vez por culpa de su espíritu pendenciero y su carácter irascible, le era negada, inclusive entre sus mismos seguidores. Personajillo siniestro, que vertía su resentimiento político, en una rara mezcla de chismes, episodios policiales y odio social, se dice que el conductor de La Hojilla fungía, a través de su programa nocturno, de una suerte de intérprete que bajaba la agenda oculta del Comandante hacia ese sector que los encuestadores denominan el "lecho de roca" chavista, grupos de activistas violentos, fieles al proceso revolucionario, a quienes poco les importaban los defectos de los dirigentes o ministros del gobierno. Pero, como en toda historia de aventura, en algún momento se llega al final y, desaparecido Chávez, Silva queda en la orfandad, sin apoyos y sujeto a los atentados y conspiraciones que no se ha cansado de denunciar.

Entonces, se le ocurre expurgar todos sus demonios y es así como los venezolanos se enteran que el Mario Silva, asociado a la escatología política, es igualmente un agente del régimen castrista y que en su declaración de 50 minutos ante el funcionario superior del G2 cubano, es también la confesión de que de la revolución en la que creyó está acabada.

Pero no hay que confundirse. El acto de delación del agente secreto Silva ante el G2 cubano, no lo transforma en héroe sino que explica con mejor detalle el grado de descomposición en que se encuentra el proceso político bolivariano, ese que alguna vez muchos venezolanos respaldaron con su fe puesta en el voto. De la revolución chavista no queda ahora, según Mario Silva, sino unas bandas de mafiosos que, al estilo de los gansters de los años 30 en EEUU, dirimen sus conflictos a punta de pistolas y a través de ejecuciones. Con total impunidad, además, porque ni la policía ni la Fiscalía se atreven a investigar.

¿Cuál es la imagen de Venezuela y de su revolución bolivariana que proyectan las confesiones de Mario Silva? ¿Estarán en condiciones de responder ahora, con el mismo entusiasmo de hace apenas unos meses, Rafael Correa, el Pepe Mujica o Lula da Silva, por nombrar algunos de los jefes de Estado, que fueron capaces de poner en juego su prestigio para respaldar electoralmente a Nicolás Maduro? La historia de este desmoronamiento, narrada por nuestro agente bolivariano en La Habana, debería ser plasmada en un manual de orientación política. Digo, para los jóvenes estudiantes de Unefa y otras universidades socialistas, a las cuales les acaban de imponer este mes una asignatura sobre el Pensamiento Social de Hugo Chávez. Sería interesante que, al calor del debate, sobre los aportes de la revolución bonita, algún muchacho, movido más por la curiosidad que por la provocación, se levantara de su asiento para preguntar cómo ese "gigante" que alumbra los pasos de Nicolás Maduro, mantuvo una conexión espiritual con semejantes nefastos personajes, asesinos y corruptos, señalados en el informe Silva.

 


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domingo, 12 de mayo de 2013

FERNANDO MIRES -TALCUAL

TalCual


Fin de semana

ESCRIBO Y COMENTO

Una rebelión democrática



FERNANDO MIRES 


ario Vargas Llosa escribió un artículo cuyo título es una tesis: "La larga muerte del chavismo".

Cierta o no, hay que admitir que el chavismo, como toda unidad histórica, está sujeto a un proceso de desarrollo. Ahora, en ese proceso, el chavismo ha recorrido tres fases. Así, podemos hablar del chavismo como movimiento so
cial, del chavismo como ejercicio autocrático y del chavismo como Estado.

De acuerdo a la primera fase, Chávez llegó al gobierno como líder de un movimiento social con fuerte presencia de sectores subalternos no representados simbólicamente en el poder.

En la segunda, tuvo lugar una estatización del movimiento social originario.

Preocupación de Chávez fue mantener el vínculo entre la instancia movimientista y la estatal. Él mismo actuaba como líder social y como representación del Estado. Así, su figura adquirió una autonomía casi absoluta. Más todavía. Si Chávez frente a la nación actuaba como autócrata, al interior del chavismo fue un dictador. La palabra de Chávez era para el PSUV, la Ley. Para sus seguidores él estaba no en contra sino por sobre la Ley.

En una tercera fase los seguidores inmediatos del líder construyeron una cúpula desde la cual tejieron una relación de poderes convergentes con la cima estatal. Nació así una "nomenklatura" a la venezolana, oligarquía estatal que se prolongó hasta en los rincones más lejanos del territorio.

El poder del chavismo llegó a ser social, económico, político y militar. Social, porque mantenía atadas al Estado a las organizaciones sociales. Económico, porque mediante el control petrolero el gobierno se convirtió en el capitalista más poderoso de la nación. Política, porque en su forma de Estado, el chavismo secuestró a los poderes públicos. Y militar, porque mediante prebendas y presiones, Chávez convirtió a las fuerzas armadas en una instancia ligada a su persona y no a la Constitución. Y bien, todo ese orden, como si fuera un sistema solar, giraba en torno a un sol. El sol era Chávez.

Maduro, en cambio, al no ser líder social tiene problemas para ejercer como autócrata o, lo que es peor, es un autócrata sin fuerza social. De ahí su descontrol, su aparente locura.

Después de pocos días de gobierno, Maduro no está en condiciones de recuperar el poder social perdido. Así, todo indica que la represión crecerá en la misma proporción en que decrece el carácter movimientista del gobierno.

Sin embargo, hay una buena noticia. De la muerte del chavismo no surgirá un estado de descomposición social y política.

Pues, paralelamente al descenso del chavismo, asciende una alternativa: la emergencia de una rebelión política, constitucionalista, pacífica, social y nacional a la vez.

La rebelión democrática de Venezuela comenzó a tomar forma durante el proceso electoral que culminó con la dudosa victoria de Maduro. Porque justo en los momentos que siguieron a los masivos funerales, cuando todas las encuestas daban por ganador al "hijo de su padre", Capriles se convirtió en impulsor de un tsunami democrático y popular.

Junto con el cuestionado triunfo del candidato chavista, ha nacido un movimiento social similar al que llevó a Chávez al poder. Ese movimiento, electoral en sus orígenes, ha pasado a transformarse después de la negativa del CNE a destapar el fraude, en una ola de indignación que recorre la nación. Ha nacido en Venezuela una rebelión democrática.

Sin embargo, a diferencia de rebeliones que ponen en juego el orden institucional, la de Venezuela plantea la defensa de las instituciones frente al Estado. Es por eso que el que dirige Capriles es un movimiento, antes que nada, constitucionalista.

¿Cuál es el sentido de que Capriles recurra al CNE y después al Tribunal Superior de Justicia si ambas son instituciones controladas por el gobierno? Esa es precisamente la razón. Al exigir Capriles al CNE que realice auditorías correctas, la oposición no desconoce, por el contrario, reconoce a la institución. Lo mismo va a ocurrir con el TSJ, a cuyos magistrados Capriles les tiende la mano. Los jueces podrán aceptarla o no. Pero si no lo hacen, Capriles tendrá a su lado no sólo la legitimidad, sino, además, la legalidad. Y a una rebelión mayoritaria, legítima y legal, nunca la ha parado nadie.

El carácter constitucionalista de la rebelión indica por qué Capriles y la MUD han renunciado al ejercicio de la violencia. En un clima de violencia, un gobierno apoyado en la legitimidad de las armas pero no en las armas de la legitimidad, sólo puede obtener ventajas.

La rebelión democrática venezolana no es un caso aislado. Ella se inscribe en una tradición de rebeliones que avanzan desde fines del siglo XX hasta nuestros días.

Las rebeliones que pusieron fin al comunismo soviético tuvieron un carácter pacífico. Las rebeliones antidictatoriales que tuvieron lugar en Argentina, en Chile y en Uruguay, fueron, como la venezolana, pacíficas y constitucionalistas. Incluso las dos más exitosas de la "primavera árabe", la tunecina y la egipcia, fueron gestadas por una oposición pacífica.

La violencia es el recurso de los que no tienen poder. Quien tiene el poder, escribió Hannah Arendt, no precisa de la violencia. El poder político a la vez, contiene otros tres poderes. El de la mayoría, el de la legitimidad y el de la legalidad. Esos tres poderes ya se encuentran en manos de la oposición venezolana.

Chávez, preciso es decirlo, dejó un heredero pero ningún testamento.

No obstante, Adelaida, la hija del Che, declaró que el venezolano es un pueblo ignorante, no preparado para asumir el legado de Chávez. Al leer tamaño disparate no pude sino recordar al gran Bertold Brecht.

Cuando la dictadura de la RDA distribuyó después del 17 de junio de 1953, volantes en los que se decía que el gobierno había perdido la confianza en el pueblo, Brecht escribió: "¿no sería más conveniente que el gobierno disolviera al pueblo y eligiera a otro?" Raúl, Nicolás y Diosdado van a tener que buscarse otro pueblo. El venezolano les salió muy bravo, demasiado arrecho.

 


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Un naufragio llamado Corpoelec ALONSO MOLEIRO

FIN DE SEMANA
Sábado 11 de Mayo de 2013


TalCual


Fin de semana

MUTATIS MUTANDIS

Un naufragio llamado Corpoelec



ALONSO MOLEIRO 


l punto de condensación del fracaso de la gestión pública en la era del chavismo tiene un nombre. Se llama Corpoelec.

Un relato con un libreto que se ha repetido incontables veces en América Latina, con consecuencias que han sido advertidas por tirios y troyanos, pero que se repite de nuevo con deleite, de la mano de este nuevo elenco de gestores del desastre.

Esta nueva versión de fanáticos de la extrema izquierda, que ni olvida ni aprende.

Recapitulemos. Luego de años de desinversión y descuidos, dos grandes apagones nacionales que tuvieron lugar en 2007 enviaron un alerta grave al alto gobierno y al país entero. O se tomaban medidas inmediatas para reactivar el parque de generación eléctrica, o, como varias veces le advirtieron a la dirigencia de Miraflores los propios trabajadores del sector, los apagones se volverían parte del folclor cotidiano en toda la geografía nacional.

Fueron muchas las voces que le sugirieron a Hugo Chávez que recompusiera los mandos gerenciales del sector, despolitizara por completo el servicio y persistiera en el modelo mixto de gestión. Modelo mixto, insistimos, no exclusivamente privado, que, con sus altibajos, mantenía a la nación en un estado aceptable en materia de generación y transmisión poco antes de reventar la crisis. Un esquema que, si bien empezaba a mostrar síntomas de agotamiento, había dotado al país de un servicio que alguna vez, sobre todo en Caracas, fue de primer mundo. Gracias a los esfuerzos realizados en sucesivas administraciones, Venezuela había llegado a ser una nación casi totalmente electrificada, con una red de altísima penetración en poblaciones remotas, gracias a lo hecho al respecto por Cadafe. Superior, con mucho, al que ofrecían naciones vecinas, como Colombia o Perú.

Un socarrón y telegénico Hugo Chávez, en uno de sus célebres "pases" en directo a Palacio, se burlaba de nuevo en 2007 de aquellas voces que le aconsejaban mantener la presencia de capitales privados asociados con el Estado con el objeto de salvar la existencia de un servicio eléctrico medianamente eficiente en Venezuela. Los neoliberales, decía de nuevo, muerto de la risa, empeñados en horadar las raíces de la patria, pretendiendo venderle a la nación el canje de oro por espejitos. Nadie iba a engatusarnos otra vez con barajitas repetidas. La solución, decía, estaba ya preparada, y estaba destinada a resolver el problema de raíz: la Corporación Eléctrica Nacional, presidida por Hipólito Izquierdo, centralizaría el servicio, ahora totalmente estatizado, y dotaría de coherencia las metas organizacionales de la nación en el ramo.

Lo que sucedió a partir de entonces, más allá de las buenas intenciones, es historia patria. La historia del sandinismo, del castrismo, del primer Alan García, de algunos presidentes bolivianos, del peronismo, de Morales Bermúdez y Velasco Alvarado. La historia del estatismo latinoamericano. Corpoelec es la vanguardia del universo del reposero.

La punta de lanza de una espeluznante ristra de experiencias ruinosas y sin dolientes en el sector estatal. El orificio por el cual se desangra la nación en medio de una lamentable demagogia patriotera. Ese universo de la órbita del chavismo que siempre supone que los problemas se resuelven con arrebatos pueriles, entonando consignas, eligiendo gerentes con torneos de aplausos o pronunciando encendidas arengas de carácter sindical, absolutamente teatrales, ridículas y desprovistas de contenido. La historia de Sidor, de Venalum y Alcasa, de Edelca, de Agropatria, de Lácteos Los Andes. El libreto de la sinrvergüenzura.

Nóminas abultadas, desorden gerencial, deudas acumuladas y despilfarro de recursos. Una empresa que es más conocida por arrancar los afiches del candidato de la oposición que por resolver los graves problemas que presenta la nación en la prestación de ese servicio.

Corpoelec no sólo no solucionó nada: sumió a la nación en los sótanos del tercermundismo. Sus siglas, más tristemente célebres que famosas, se volvieron el sinónimo de los apagones. Cuatro y cinco cortes de luz por día en todas las ciudades grandes del país, salvo Caracas. La provincia venezolana sumida en la oscuridad hasta por cinco horas seguidas, en una nación que llegó a ser la productora de energía más importante de América Latina gracias al ambicioso sistema de represas levantadas en la última parte del siglo XX.

La estafa de Corpoelec le ha salido muy barata al gobierno. Asombra que, llegados a este punto, con una indignante impunidad, ahora Nicolás Maduro pretenda que el país le crea que todo lo sucedido se trata de un sabotaje.

 


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FIN DE SEMANA
Sábado 11 de Mayo de 2013
 | 2
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Fin de semana

DESDE EL PRINCIPIO

11 notas para entender el fascismo criollo



Para Luis Britto García AMÉRICO MARTÍN 


El fascismo fue un sistema de dominación con unos mecanismos represivos especiales. La nota esencial de ese sistema es el totalitarismo y entre los mecanismos represivos que le son propios cobraron fama especial los grupos armados, adiestrados y organizados bajo un mando superior, para aplastar disidentes y amansar manifestaciones no violentas.

El vocablo "fascismo" viene de los agresivos grupos fundados por Benito Mussolini en marzo de 1919 en Milán, en su programa del Santo Sepulcro. Germen del Partido Social Italiano, fueron denominados Fasci di combattimento. Fasci=Fascismo.

En la Alemania nazi actuaron, para idéntico propósito, las Shutztaffen (SS), bautizadas como grupos de terror en la Noche de los Cuchillos Largos. Por eso y por la alianza que Alemania e Italia configuraron en la Guerra Mundial se habló del nazi-fascismo: una sustancia con dos rostros: sistemas totalitarios y grupos violentos para masacrar disidencias.

Es insuficiente y erróneo afirmar que el fascismo sea un sistema emanado de la alianza del Estado con las capas más poderosas y reaccionarias del capital. ¿Cómo explicar que el vocablo se aplicara únicamente a Alemania e Italia y por extensión a Japón, pero no a EEUU, Reino Unido, Francia y demás naciones occidentales? Estos países eran economías maduras cuyos poderosos empresarios apoyaron con todos los medios posibles a sus respectivos Estados. ¿Por qué allá se configuraron regímenes totalitarios extremadamente represivos y en cambio aquí no ocurrió eso? De hecho, la Internacional, bajo la presidencia de George Dimitrov, trazó la línea de que los comunistas debían aliarse con los capitalistas democráticos para enfrentar juntos el nazi-fascismo. Stalin se alió con Roosevelt y Churchill contra los países del Eje.

Es obvio entonces que la fórmula: Gran Capital+Estado=Fascismo, no es válida, o a lo sumo lo sería en muy pocos casos.
Si vamos a la sustancia y no a la presunta procedencia del fenómeno, lo que se rechazó del nazi-fascismo fue su brutalidad totalitaria, su deseo de "expandirse" por Europa, Asia, África y eventualmente América. La voluntad de exportar la revolución más allá de las fronteras está igualmente en la naturaleza del sistema totalitario. Totalitarismosistema de dominación con prácticas paramilitares y voluntad de expandirse hacia el mundo, fueron rasgos notables del nazi-fascismo; pero también lo fueron del comunismo soviético desde antes del estalinismo.

Para justificar un proyecto tan avasallante fue menester implantar una nueva visión del mundo y ese fue el origen de la ideología única, la enemiga jurada del pluralismo y de quienes pensaran distinto.

Ideología única fue el nazismo. Ideología única el fascismo. Ideología única el falangismo e ideología única el marxismo-leninismo-estalinismo.

Cuando Hanna Arendt escribió Los orígenes del totalitarismo ­y en obras posteriores­ abundó en el tema. Tomó un modelo bifronte: la Alemania de Hitler y la Unión Soviética de Stalin y sus epígonos. En todo lo esencial el sistema soviético fue idéntico al nazi. No eran dictaduras simples, sino totalitarias. Su propósito era integrar a su dinámica todos los espacios grandes y residuales que aún no estaban plenamente ocupados, imponer una sola voluntad, legalizar un solo partido y dotarse de un jefe omnisciente convertido en deidad. Además: restringir las libertades de prensa, sindical, gremial y de huelga con el propósito final de eliminarlas. Controlar la educación, liquidar la descentralización y las autonomías, reescribir la historia para diseñar los hechos del pasado cual eslabones o etapas que pavimentaron su iluminada y sedicente revolución.

En el ejemplo de aquellos dos países y en todos donde regímenes análogos hayan vencido, se repetirán seis componentes que ahora resumo: sistema totalitario mecanismos brutalmente represivos usando auxiliares especialmente crueles como los fasci, las SS o los "colectivos" ideología única partido único expansión de la sedicente revolución más allá de fronteras agobiante culto a la personalidad Fascismo moderno es eso y todo eso.

Que resulte de la alianza entre el gran capital o de un partido totalitario y el Estado, no es más importante que lo son sus diabólicos componentes.

Contraponer el socialismo real al sistema fascista es un disparate. Son de la misma naturaleza. Causan los mismos daños y envilecen de la misma manera a la gente. Cinco años antes de morir, José Carlos Mariátegui, el más célebre y respetado de los comunistas latinoamericanos, escribió: "En los revolucionarios como en los fascistas se advierte análogo impulso romántico, análogo humor quijotesco." Hay más analogías que esas, José Carlos.

10 Cuando acusan de fascista a la MUD incurren en un grueso error, a sabiendas. La MUD no incluye en su programa y sus actos nada parecido a un modelo que proscriba el pluralismo y destruya la disidencia. La MUD no organiza "colectivos" ni ataca actos del gobierno ni acopia armas ni deja de manifestar su deseo de reconciliación y vocación pacífica. Decir que sus líderes son "fascistas" no es serio ni justo.

¿Cómo podrían si respetan los derechos de todos más allá de sus discrepancias? 
11 En cambio llamar fascistas a los líderes del gobierno calza a la perfección en los conceptos arriba expresados. Su propensión es totalitaria: empuñan todos los poderes y quieren más, no dialogan, destruyen, imitan los fasci de Mussolini, generan un espeso odio propicio para afirmar el fundamentalismo y justificar los atropellos en nombre de un futuro feliz.

Que Diosdado apalee y luego acuse de ser fascistas a Borges o a María Corina es la típica mentira institucionalizada del viejo y el nuevo fascismo: hacer pasar a las víctimas como victimarios.

 


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viernes, 3 de mayo de 2013

EEUU está atento al uso de "mano dura" contra la oposición en Venezuela - Nacional y Política - EL UNIVERSAL

EEUU está atento al uso de "mano dura" contra la oposición en Venezuela - Nacional y Política - EL UNIVERSAL
AQUÍ OPINAN
Viernes 03 de Mayo de 2013
 | 15
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Aquí Opinan

Fascismo



MARIANELA LAFUENTE



n 1922, el rey de Italia le entrega el poder a Mussolini, "el Duce", el paradigma del caudillo fascista. Desde entonces, el fascismo se propaga y multiplica. Y la palabra adquiere diversos significados, casi todos asociados con totalitarismos y dictaduras. 

Lo cierto es que el fascismo no tiene una ideología definida. Se asocia con movimientos nacionalistas, románticos, con una iconografía patriótica que los fanáticos adoptan cual religión. Se encarna en la figura de un caudillo, generalmente militar, que utiliza la propaganda y la represión para instaurar el culto a su persona, como salvador del pueblo. Umberto Eco habla del "fascismo eterno", cuyas características "se contradicen mutuamente y son típicas de otras formas de despotismo y fanatismo, pero basta que una de ellas esté presente para hacer coagular una nebulosa fascista".

Hoy en Venezuela, todo el mundo acusa al otro de fascista. Con la particularidad de que nadie se reconoce como tal. Es un insulto, un término peyorativo. Y cada quien lo usa como quiere para descalificar al adversario: un fascista es racista, intolerante, violento, irracional, autoritario y desprecia al que no es su aliado, sin que sea necesario definir muy bien la ideología que los agrupa.

El fascismo tiene un origen trágico: surge del resentimiento y la frustración en sociedades fracturadas. Y se instala como una nebulosa de miedo y odio sobre los pueblos.

En Nocturno de Chile, una novela de Roberto Bolaños (1953-2003), el fascismo se despliega como un sueño, como si no ocurriera nada, como un enigma angustiante que no se entiende. Ya desde el epígrafe (una frase de Chesterton: "Quítese la peluca"), el texto nos sumerge en una atmósfera de personajes dobles, identidades confusas, disimulación, mentira, sospecha, miedo: la nebulosa fascista de Chile. El protagonista es un sacerdote del Opus Dei y crítico literario ("Ibacache"es su pseudónimo, una de sus pelucas). Dos hombres, Odeim y Oido (lea los nombres al revés), le asignan extrañas misiones. Así, recorre Europa para investigar sobre las últimas técnicas de restauración: los curas crían halcones para matar palomas; sus excrementos son la causa del deterioro de las iglesias (el lector piensa en la Operación Cóndor).

Cumpliendo otro encargo, da clases de marxismo a Pinochet, con textos de Marta Harnecker. También asiste a veladas literarias, con música y vino, sin sospechar que en los sótanos de la casa, están torturando gente.

En Venezuela ha muerto el caudillo. Y la nube de miedo y odio ha quedado sobre el país. Muchos no creen en el fascismo. Tal vez con una cita de Ibacache podamos pensarlo como otro "accidente metafísico" en nuestra historia: "Hoy gobierna un socialista y vivimos exactamente igual. Los comunistas (que viven como si el Muro no hubiera caído), los demócrata-cristianos, los socialistas, la derecha y los militares. O al revés. ¡Lo puedo decir al revés! ¡El orden de los factores no altera el producto! ¡Ningún problema! ¡Sólo un poco de fiebre! ¡Sólo tres actos de locura! ¡Sólo un brote psicótico excesivamente prolongado!"

 


  Otra

jueves, 2 de mayo de 2013

POLÍTICA
Jueves 02 de Mayo de 2013
 | 3
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Política

DIOSDADO DESBOCADO



OPINIÓN 


SAMUEL BOCCANEGRA



Ya es vox pópuli, Diosdado sueña con el poder presidencial y comenzó a desarrollar una estrategia dirigida a producir la salida a medianísimo plazo de Nicolás Maduro del Gobierno. Cual tigre en acecho, y maquiavélicamente, ha convertido a la Asamblea Nacional en espejo ante el mundo de una dictadura en progreso en Venezuela. Frío, calculador, desata una cruzada represiva que quebranta las libertades y al mismo tiempo expone a Maduro como el nuevo tirano latinoamericanodel siglo XXI.

No estamos en 10 Downing Street de Londres, donde despacha el Primer Ministro del Reino Unido, un gobierno parlamentario. No, estamos en Venezuela, donde quien manda es el Presidente y sobre él recae la responsabilidad de lo bueno y lo malo que ocurre en el país ante la comunidad internacional. Así es el asunto en los países presidencialistas. Y es bajo esa circunstancia que, cual hiena hambrienta, Diosdado despliega su aventura desestabilizadora del gobierno de Nicolás, incitando progresivamente a un peligroso estallido social o en última instancia un revocatorio que lo desalojaría del poder, y le abriría al azote del Parlamento una posibilidad para optar como militar "chavista" salvador a Miraflores.

Diosdado sabe que vienen tiempos muy duros en las próximas semanas como consecuencia de las devaluaciones impuestas. Habrá una dramática e inevitable escasez de bienes esenciales como alimentos y medicinas y una inflación insoportable, lo cual sin duda debilitará aún más el precario liderazgo heredado y en entredicho de Maduro. Y en ese contexto Diosdado utiliza sin escrúpulo alguno los más perversos caminos para alcanzar lo que se propone. 

Para los demócratas venezolanos no es un secreto la inminente implosión descarnada en el chavismo por el control del poder, como consecuencia de la muerte del único líder real que tuvieron. Pero no hay chavismo sin Chávez y el derrumbe es inevitable y definitivo. Toca hoy a los civilistas retomar el liderazgo en Venezuela para conducir definitivamente al país hacia los estadios de la libertad, la democracia y la modernidad.

miércoles, 1 de mayo de 2013


 DIA DEL TRABAJADOR...
Hoy es dia internacional del Trabajdor, desde 1886, y como reconocimiento a los martires de Chicago, este dia se escucha la voz de reclamo permanente de la clase obrera mundial en funcion de sus justas reinvidicaciones y por mejores niveles de vida a los que todos los hijos de Dios tenemos derecho.
En Venezuela este primero de Mayo los trabajadores solidariamente en unidad democratica reclamaremos aumento general de sueldos y salarios, discucion de las convenciones colectivas vencidas, cese a la persecucion politica y excluyente en la administracion publica. Hoy los trabajaodores venezolanos y trujillanos marcharemos igualmente por la paz, por la libertad de organizacion sin injerencia del Estado,por la democracia, por elecciones limpias, justas y contra un gobierno ilegitimo, violador de la constitucion y que irrespeto la voluntad popular. Desde la casa sindical de Bella Vista en Valera, los trabajadores con nuestros dirigentes sindicales y con el pueblo humilde marcharemos juntos con la constitucion nacional como guia