lunes, 11 de agosto de 2014

Articulo de la Politologa Maria Antonieta Villegas.


La Unidad Naciona

                                    María Antonieta Villegas(*

“Políticamente el chavismo puede ser derrotado pero culturalmente toma tiempo. El facilísimo y el clientelismo han calado en lo más profundo”. Con esta frase reflexiva del ciudadano Leopoldo López comienzo estas breves y muy sinceras palabras. Ciertamente, nos agobia la descomposición social y cultural que hoy día se observa en el país, pero es innegable que esto es el resultado de una línea de ejecución, que no es propia del ciudadano venezolano. Si a mí un extranjero me pregunta cómo es el venezolano, le contestaría que es trabajador, voluntarioso, decidido, espontáneo y alegre.
Sé que algunos lectores se estremecerán por lo aquí reflejado, pero ¿acaso no crecimos en una Venezuela luchadora y trabajadora? o es qué no recuerdan cuando el despertador sonaba, bien temprano en la mañana, para levantar a sus hijos, arreglarlos y llevarlos al colegio para luego destinar el día en el trabajo? O, prepararse para ir a una celebración, por pequeña que sea, a demostrar la alegría que nos caracteriza, y antes de tocar el Alma Llanera se baila al son del tambor. Esa es la cultura esencial del venezolano. Ese sincretismo cultural que nos caracteriza, la mezcla de razas, de bailes, de nuestro folklore culinario. No sé ustedes, pero esa es mi definición generalizada del venezolano.
Ahora bien, por qué entonces comienzo con esa frase tan triste del Dr. López, por una sencilla razón, es una trágica realidad que se implementó en estos últimos años. Realidad ésta que es fácil de combatir, puesto que solo debemos volver a nuestras bases, y, de cierta forma, es sencillo. En nuestra nación no había racismo, ni diferencias marcadas, salvo la que ha existido prácticamente con el origen del hombre, y esta no es otra que la lucha de clases. No obstante, somos iguales ante la ley, ante nuestros símbolos patrios, ante nuestra idiosincrasia y hasta en nuestra falta de una cultura política. Hago énfasis en esto último, porque de haber tenido un pilar, unos principios de una cultura política, no nos hubiésemos dejado dividir.

Si algo bien ejecutado ha realizado este gobierno, fue habernos dividido como pueblo. Esa es la gran lucha reivindicadora que debe emprender cada venezolano, volver a ser una Gran Nación, ser un solo pueblo. Si partimos de lo simple, veremos eficacia. Cada uno de nosotros es indispensable para el cambio.
Debemos unirnos, ser Venezuela, la Venezuela unida de todos.
No podemos ni debemos generalizar. Es obvio que debido a la mala toma de decisiones, se generaliza al gobierno por su ineficacia, mala ejecución de las políticas públicas, a veces inexistentes, pero de cualquier forma debe haber miles de chavistas descontentos que se desempeñen como funcionarios, que actúan acorde a su función y que de vez en cuando su accionar es coherente con su formación, o por lo menos con sus valores, de esos que se aprenden en el hogar.
Cuando hablamos de unidad, de ser una alternativa para el cambio, debemos ser plurales considerando que plural abarca no solo las organizaciones políticas que conforman la MUD, sino que debe ampliarse hacia la pluralidad que se desarrolla activamente en el país. No es la unidad opositora, ni la unidad del PSUV, me refiero a la Unidad Nacional, que atañe a todo venezolano. No se trata de ser grandes amigos, los chavistas y el resto de ciudadanos que le adversan, si no que haya tolerancia, respeto y aceptación. Hacer las cosas diferentes, incluir a todo aquel que se llame venezolano. Debemos empezar a aceptar que nuestra sociedad es una sola, que independientemente del fraccionamiento del pensamiento político que debe existir para la existencia de la democracia, somos una nación.



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