jueves, 27 de noviembre de 2014

Articulo de Leonardo Montilla


Escritos y Opiniones.
UN GOBIERNO DE FRACASOS
                                                            Leonardo A Montilla
La situación de inseguridad y angustia permanente que los Venezolanos vivimos diariamente, por culpa de la terrible escalada de violencia que existe en el país, es cada vez mayor; en la medida en que el régimen de la cúpula militar cívico decae, mayor es su incapacidad para atender este dantesco drama que enluta la nación ante la mirada silente de quienes nos gobiernan. Este es definitivamente un gobierno de fracasos.
La ausencia de políticas integrales de seguridad ciudadana y la aplicación de medidas erradas durante los últimos 15 años, han convertido a Venezuela en uno de los países más violentos del mundo. De tener 4.550 homicidios en 1998, pasamos a 19.336 asesinatos en 2011. Todos los índices criminales han aumentado sostenidamente en este período. El Gobierno ha aplicado 18 “planes” contra la inseguridad sin obtener ningún resultado positivo. La “Propuesta para la Gestión Bolivariana Socialista 2013-2019″ y la misión “A Toda Vida Venezuela”, constituyen el decimonoveno proyecto oficialista, y todo indica que igualmente se convirtió en un nuevo fracaso, otro fraude más. No hay sector, calle, cuidad, pueblo, parroquia, urbanización, cerro donde la inseguridad no esté presente.
Abordar un tema tan complejo como la inseguridad ciudadana a través de una “misión”, ya es sinónimo de improvisación. Siempre el gobierno, el anterior de Hugo Chávez y el actual de Maduro, han mantenido el estilo populista de abordar los temas reales de la sociedad. Las medidas destinadas a resguardar la vida y los bienes de los venezolanos, deben ser concebidas como verdaderas políticas de Estado. Por otra parte, el alcance de la misión “A Toda Vida Venezuela” no paso de ser mera publicidad demagógica, sin resultados concretos.
Ahora plantean la restructuración policial, la unificación de toda la policías, regionales y municipales en una concentración de esfuerzos; colocando al dirigente del psuv y “experto” policial Fredy Bernal al frente de la citada comisión, como decimos en los Andes trujillanos “Válgame Dios”, después de 15 años de gestión, este gobierno que se la ha pasado hablando de dignidad, de patria e igualdad entre otros simbolismos, se da cuenta en el medio de esta terrible situación que padecemos los venezolanos que hay que reestructurar los cuerpos policiales; visto así, no hay otra expresión para colocarles, son el fracaso absoluto, un gobierno de fracasos.
 Después de 15 años en el poder, el Gobierno central no está para presentar nuevos “planes”, sino para rendir cuentas a los ciudadanos. Ayer ocurrió un lamentable hecho que enluta unos hogares y a la institución policial de la región; además de demostrar el grado de impunidad e inseguridad en que transcurren nuestros días; Trujillo tierra de paz y encanto es parte de esos índices de violencia, asaltos y muerte que sacude la república. Solo una alianza estratégica que involucre a todos puede parar este drama. El gobierno tiene la palabra.

@LeoMontilla

Te recuerdo Amanda. Víctor Jara 1972

jueves, 20 de noviembre de 2014

Teodoro Petkoff


Escritos y opinión
Teodoro Petkoff y su combate por la vida.
                                                        Leonardo Montilla
Hace algunos meses leímos  algunos comentarios sobre Teodoro y los acontecimientos que día a día el gobierno refiere a los venezolanos en materia de represión y violación de la convivencia democrática y ciudadana.
El mundialmente reconocido diario le Monde publicaba una entrevista a Petkoff que entre otras cosas tenia referencias históricas y por supuesto actuales; decía Le Monde en esa ocasión...” Teodoro Petkoff, de 82 años, es una figura de la izquierda venezolana. Durante la década de 1960 participó en la guerrilla bajo las órdenes de Douglas Bravo y fue encarcelado en tres oportunidades. Al contrario de otros, hace su propia crítica sobre la lucha armada: “políticamente, fue un error demasiado grave como para reivindicarla en nombre de quien sea. Un error gravísimo que costó vidas, años de prisión y que perjudicó enormemente a la izquierda”.
 Luego de haber militado en el Partido Comunista de Venezuela (PCV) durante veintidós años, funda en 1971 el Movimiento al Socialismo (MAS), un partido socialdemócrata apoyado por el escritor Gabriel García Márquez. Petkoff se postula en dos oportunidades para la presidencia de la República sin obtener éxito, pero es elegido diputado en repetidas ocasiones.
 Durante la presidencia de Rafael Caldera, social cristiano disidente, Petkoff es nombrado ministro de Planificación en 1996. Dos años más tarde se deslinda del MAS tras el apoyo del partido a la candidatura del Teniente Coronel golpista Hugo Chávez (el MAS pasará a formar parte de la oposición en el año 2002). Se dedica desde entonces al periodismo y termina por fundar su propio diario, en el 2000, para defender los valores de la socialdemocracia.
 Teodoro Petkoff, en su obra publicada por la editorial Alfadil en 2005 “Las dos izquierdas”, es uno de los primeros en hacer la distinción entre las dos izquierdas latinoamericanas; la izquierda popular y la izquierda republicana: “una izquierda arcaica, conservadora, falsamente radical, autoritaria y mesiánica” representada por Chávez y sus aliados “bolivarianos”; opuesta a una “izquierda moderna” capaz de combinar “el reformismo avanzado, la sensibilidad social, el desarrollo económico equitativo..” (Le Monde, Junio 2014)
Teodoro es una referencia moral, ética y política de la Venezuela contemporánea; su accionar desde el activismo jamás descuido la creación de un pensamiento político que da luces en la defensa de la democracia como sistema de respeto y justicia social. Petkoff ha librado y nos ha enseñado lo que es el combate por la vida como decía Ali Primera.
Siempre de frente, es igualmente un activo militante contra las pretensiones autocráticas del actual régimen y de cualquier extremista moderno que no coloque el respeto a la diversidad como punto de arranque de cualquier proceso de cambio sustantivo que nos lleve a preservar las conquistas democráticas y a buscar la justicia social.
A Teodoro lo conocimos en el MAS, en la lucha diaria juvenil, en una reunión en la casa de Miguel Gutiérrez, donde conversábamos sobre la militancia, recuerdo una frase a una pregunta.. “Se trata de actuar, de ser gente, de caminar siempre con las expectativas reales, pero se trata  también de pensar, de crear, quien no piensa no milita ni actúa”. Hoy la cúpula militar cívico que ha intentado doblegarlo se sigue estrellando contra esa enorme figura de principios y valores que es Teodoro Petkoff.
@LeoMontilla



viernes, 14 de noviembre de 2014

Joan Manuel Serrat - Llegar a viejo

Articulo de Leonardo Montilla

Escritos y opinión
Ciudadanía y encuentro
                                                   Leonardo Montilla

Si algún debate ha tomado cuerpo y calor en distintas partes del planeta, especialmente en países como el nuestro, altamente polarizados por las agudas maneras de ver y sentir los procesos de cambio, es la discusión sobre ciudadanía como un componente que busca una variada manera de hacer y construir un acuerdo social que consolide el futuro innovador donde el ser humano encuentre un estilo de vida solidario y en armonía.
Ciudadanía significa civilidad, democracia, derechos, deberes, formación, educación, dialogo, tolerancia; es un elemento que arropa la urgente necesidad del respeto a los derechos humanos y a los derechos civiles de participación y protagonismo en la solución de la amplia gama de complejidades que los estratos sociales tienen y poseen. Es en fin de cuentas, una manera novedosa e innovadora de ver lo relativo a la vida en comunidad, con valores plurales, democráticos y humanistas, donde el ser humano sea el centro principal de la acción y de la convivencia, para que las alianzas y encuentros sean un instrumento de liberación y desarrollo social.
Como lo expresa Cortina Adela, en Ciudadanos del mundo, Madrid, Alianza Editorial. “Ciudadanía no es otra cosa que una relación política entre un individuo y una comunidad política. Abrirle camino ampliando la tolerancia y el respeto al derecho de todos a la diversidad, a  pensar y a existir, es abrirle camino a la justicia, es fortalecer la pluralidad. Es hacer democracia.” Igualmente está reconocida investigadora española manifiesta...” La ciudadanía es un concepto mediador porque integra exigencias de justicia…, une la racionalidad con el calor del sentimiento de pertenencia. Por eso, elaborar una teoría de la ciudadanía, ligada a las teorías de la democracia y justicia, pero con una autonomía relativa  con respecto a ellas, sería uno de los retos de nuestro tiempo.”
Una sociedad herida en sus entrañas, conducida con una visión autocrática del poder, como nuestra Venezuela tricolor, debe buscar en el encuentro y enlace de sus integrantes la solución a los graves dramas existenciales que se padecen en sus diferentes órdenes, desde lo ético hasta lo económico. El decidido alto a la polarización, al revanchismo es inminentemente necesario si queremos superar con éxito la espiral de decadencia en que nos hemos metido todos, es decir, todos y cada venezolano víctima de una sustantiva crisis que pareciera no tener fin.
El discurso de la exclusión que está presente tanto en el gobierno como en sectores de la oposición democrática ( existen sectores tan o más excluyentes q el propio oficialismo) debe dar paso al discurso del encuentro, de la reconciliación. Si bien sabemos que la elite militar cívico no es muy propensa a esto, esa elite no es democrática, también sabemos que por estas calles de Dios todos los días crece el rechazo a la confrontación y al belicismo verbal de lado y lado. Es decir construir una teoría ciudadana donde todos tengamos oportunidad es la grandeza de los procesos de cambio y justicia social que avanzan sostenidamente. El rescate de las instituciones, el defender la constitución y su mandato es  darle vigor a la democracia, es volver la mirada a lo positivo, es encontrarse con el país de verdad y no solo  el del lado con el que me siento bien, estamos seguros que así lo quiere la mayoría nacional que se niega a los extremos.
@LeoMontilla






sábado, 8 de noviembre de 2014

Entrevista a Victor Hugo d Paola, TALCUAL 09/11/2014

Fin de semana
NUNCA EN DOMINGO
Dice Víctor Hugo d Paola
Hay dirigentes chavistas que no saben si el Muro ha caído
ELIZABETH ARAUJO
Para Víctor Hugo D’Paola lo de Berlín, hace 25 años, fue ejemplo de una gran transición histórica, pacífica, sin disparar un tiro, y que mediante elecciones libres unificó a Alemania. El exdiputado y fundador del MAS afirma que los militares venezolanos no quieren comunismo y Maduro, "aunque tenga su corazoncito castrista" está atrapado por los dueños de las armas. Dice que gente como Nicolás y Diosdado no han leído tres libros en su vida y no pueden apartarse de los hombres de uniforme. "Las comunas fueron un fracaso en la URSS y lo mismo en la política china de Mao".

¿Qué significado tiene para un venezolano que militó en las filas del comunismo la caída del Muro de Berlín? ­Mucho. Nosotros ya habíamos roto con Fidel Castro en la década de los sesenta, luego fundamos el MAS. Lo que significa para los venezolanos en general, es ejemplo de una gran transición histórica, pacífica, sin disparar un tiro. Además mediante elecciones libres se unifica Alemania y se cierra el ciclo de vida de la Alemania comunista, aunque Honecker, el último dictador comunista, había dicho que el Muro duraría 100 años.

¿Por qué resultó tan imprevisible este hecho que pone fin al llamado Socialismo Real? ­No fue tan imprevisible. Te cuento una historia. Moisés Moleiro y yo, ambos diputados y dirigentes del MAS fuimos invitados a un congreso trotskista que se efectuaría en Barcelona, España. Asistimos. Estaban presentes delegados de todas partes del planeta, incluyendo militantes clandestinos de los países comunistas. Los trotskistas que venían detrás de la "cortina de hierro", sostuvieron que el régimen soviético caería pronto y que el sistema burocrático estalinista no duraría mucho tiempo. A los pocos años se vino abajo el muro y la URSS hizo implosión. Tenían razón aquellos trotskistas, aunque se equivocaron porque pensaron que después vendría la verdadera revolución socialista con la clase obrera a la cabeza. Lo que vino después de 70 años de comunismo burocrático, fue capitalismo, y en el caso de Rusia, mafias corruptas con el apoyo de Vladimir Putin. Tampoco era imprevisible la crisis general cubana con el fracaso de todos los planes económicos de Fidel Castro.

Usted fue fundador del MAS, que surgió justo tras la ruptura con el PCV.

¿Se avizoraba dentro del partido que tal acontecimiento, junto a la Perestroika y la muerte de la URSS, pudieran ocurrir? ­Fue una cadena de acontecimientos políticos que cuestionaban al régimen soviético. La ruptura del PCV con Fidel Castro y su estalinismo tropical, la primavera de Praga dirigida por Dubcek que buscaba libertad y elecciones libres; el surgimiento del MAS, que tanta influencia tuvo en América Latina. Recuerdo que el gran pensador mexicano Octavio Paz saludó al MAS y a Petkoff, como ejemplo a seguir. El Eurocomunismo, del cual fuimos pioneros, donde Berlinguer, Carrillo y otros cuestionaban la falta de libertades en la URSS.
¿Cuál fue su experiencia personal con el comunismo soviético que le indujera a creer que el sistema comunista podría estallar? ­No solo fue mi experiencia, también la de otros venezolanos que estábamos en Praga cuando la arbitraria y desmedida ocupación por las tropas del Pacto de Varsovia. Aquel hecho demostraba que el sistema soviético no podía sostenerse sino por la fuerza militar, y esta a la larga también era derrotable.
¿Por qué en Venezuela, a 25 años de este suceso, hay intelectuales y dirigentes de la llamada izquierda tradicional que ajustan su praxis política como si el Muro no hubiese sido derribado? ­¿Cuáles intelectuales? Apenas Luis Alberto Crespo que dejó su bella poesía de los desiertos de Carora por un cargo en Naciones Unidas, o Carlos Noguera, que en este tiempo de buenos novelistas venezolanos (Méndez Guédez, Zuniaga, Sánchez Rugeles, Ana Teresa Torres), se quedó en su buena novela Historias de la calle Lincoln, luego enmudeció. 15 años del chavismo lo han dejado seco. Earle Herrera, que ya no es un intelectual, lo fue cuando la Republica del Este. ¿Izquierda tradicional? Eso fueron respetables venezolanos como Gustavo Machado, Alonso Ojeda Olaechea, Héctor Mujica, y Pedro Ortega Díaz. Ahora lo que hay son militares, o gente como Maduro y Cabello que no han leído tres libros en su vida y no pueden apartarse de los hombres de uniforme.
¿Considera que la corriente de gobiernos izquierdistas en Latinoamérica responde a la necesidad de reivindicar el comunismo que desapareció con la muerte de la Unión Soviética? ­En absoluto. Lula y su discípula se han beneficiado de los altos precios de las materias primas que exporta Brasil. El chavismo de los altos precios del petróleo, lo mismo Evo Morales. Correa es un vividor que no tiene nada de comunista y los Kirchner madre e hijo, están a punto de perder las elecciones.
Solo Chávez en sus estallidos irresponsables, se apareció en Rusia reivindicando a la Unión Soviética y en China dándole vivas a Mao Zedong. Fue una cómica.
¿Es posible hoy, en pleno siglo XXI, que se imponga en Venezuela un sistema de gobierno que emule ese comunismo? ¿Por qué hay dirigentes afiliados al planteamiento de las comunas y de la revolución socialista? ­Los militares no quieren comunismo y Maduro, aunque tenga su corazoncito castrista está atrapado por los dueños de las armas. Las comunas fueron un fracaso en la URSS y lo mismo en la política china de Mao. Solo tuvieron éxito en Yugoslavia cuando el mariscal Tito lograba mantener la unidad de ese archipiélago de país. Luego vino la debacle e incluso la guerra entre los distintos países y las comunas pasaron a mejor vida. En Venezuela, el chavismo ha acabado con las cooperativas, mal puede pensar en una política comunal global.
¿Cómo concibe el funcionamiento, y con qué objetivo, del Instituto de Altos Estudios del Pensamiento de Hugo Chávez, cuya creación anunció el Gobierno? ­El culto a la personalidad de un muerto, solo existía en Corea del Norte con Kim Il Sung. El problema de los jefes chavistas es su ignorancia. Si quisieran saber sobre el Muro de Berlín y la unificación alemana les recomiendo El año que cambió el mundo, de Michael Meyer; Cumbres de David Reynolds; Las aventuras de la Libertad, de Bernard Henry Levy, los libros de Timothy Gorton Ash, y dos novelas, La Torre de Uwe Telkemp y Diario de un Caracol, de Gunther Grass. Todo este ciclo rojo nos recuerda al gran Rafael Cadenas en "Derrota".