jueves, 29 de enero de 2015

Articulo de Leonardo Montilla


Escritos y Opiniones
POLARIZACIÓN VS DESPOLARIZACIÓN
                                                                 Leonardo Montilla
La Sociedad venezolana se encuentra colocada en una espirar de decadencia colectiva. La confrontación y esa especie de diáspora social que se promociono a través del discurso y la simbología oficialista desde hace 15 años hasta la fecha, ha invertido los procesos de desarrollo civilizatorio que un país como el nuestro, con gran cantidad de fortalezas naturales y humanas siempre ha tenido a lo largo de la historia.
El acto político como manifestación del quehacer humano fue concebido por la jerarquía oficialista vigente, eso que el pueblo llama la cúpula militar cívico, como un acto de hemonia, de usurpación y división. La permanencia en el poder de quienes nos gobiernan fue fundamentalmente entendida desde los parámetros de la exclusión y la confrontación absoluta en todos los ámbitos de la vida pública nacional; generando un total  estado de polarización política, donde la probabilidad de encuentros estratégicos para el bienestar ciudadano  y la superación de disimiles angustias que padecemos en Venezuela es casi imposible de imaginar.
Son muchas las aproximaciones que desde las distintas perspectivas existentes en el pensamiento nacional intentan comprender, explicar, evitar o justificar las acciones, grados, espacios en que se expresa la presencia efectiva que caracteriza el actual proceso de polarización, que a la par de convocar la adhesión, la confianza, la identificación con tal o cual grupo, llama a despreciar, desconfiar  y odiar al grupo contrario considerado enemigo.
Desde la instalación en el poder en 1998 de Hugo Chávez la cultura de la polarización política se hizo un extremo; todos los escenarios de disputa democrática fueron considerados como una manifestación en la lucha por la hegemonía de todos los estratos de la nación. Es ahí donde se produce la perdida de sentido común por disposiciones rígidas e intolerantes que sustituye el dialogo, el debate de posiciones diversas por la cohesión vertical que no acepta sino lo propio. En los actuales momentos el gobierno de Nicolás Maduro fiel expresión de esa manera equivocada de ver la vida pública, busca y mantener la polarización, la confrontación como único instrumento de controlar sus adherentes o los pocos afectos que le quedan. Equivocadamente sectores democráticos hacen de puente y caen igualmente en esa  trampa polarizante que solo trae dividendos a quien la provoca, en este caso al gobierno.
El país nacional al decir de los entendidos y de acuerdo a distintos estudios de opinión está cansado y obstinado de la confrontación de la polarización; personeros como el actual presidente de la AN, así como dirigentes opositores de posturas radicales están entre los más rechazados por la opinión pública nacional; los ciudadanos víctimas de la mayor crisis ético, política y económica que recuerde la republica cada vez más nos encontramos, sin importar nuestras posturas, en la lucha diaria por la sobrevivencia; ahí en esa angustia diaria la despolarización está derrotando los extremismos.
Para vencer al actual régimen militar cívico, las fuerzas democráticas y de cambio deben salir al encuentro del país que no cae en la trampa de la violencia. El MAS propone el encuentro de todos los venezolanos, sin importar donde están ubicados, construir una nueva mayoría que rescate las instituciones y que salve la patria de la hegemonía totalitaria y corrupta.
@LeoMontilla


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