jueves, 16 de julio de 2015


Laudato SI

Por: Leonardo Montilla
El deterioro del medio ambiente, el atentado contra la tierra y la naturaleza, no es solamente la degradación del hábitat ambiental, es también el drama del avance de la pobreza y sus limitaciones, los cuales limitan la calidad de vida de los seres humanos en distintas partes del mundo.
La sustentabilidad como una dimensión del Desarrollo Humano es, en el mundo moderno, uno de los principales elementos en la búsqueda del bienestar colectivo; su deterioro es el deterioro de la vida civilizada. Las limitaciones económicas producto de equivocados modelos políticos, consustanciados con visiones hegemónicas de la vida pública, así como la  opción que coloca al mercado como única razón de ser del desarrollo, han contribuido a aumentar las desigualdades sociales y, por ende, perjudica el medio ambiente, que sufre su permanente descuido.
El Papa Francisco, en su empeño en darle a la Iglesia un papel de absoluta reivindicación humana y espiritual, ha dado a conocer el pasado mes de mayo, su primera encíclica completa que, como corresponde, es un documento de alcance mundial y donde llama a tomar conciencia sobre  el cambio climático, la degradación ambiental y la extrema pobreza que crece con el actual sistema económico. Habló el sumo pontífice de una urgente "conversión ecológica".
Esta carta del papa Francisco, conocida también como "encíclica verde" por estar dedicada al ambiente y al cuido de nuestra casa común se llama "Laudato si" (Alabado seas) por ser la frase inicial del Cántico de las Criaturas de san Francisco de Asís, santo vinculado a la paz, la pobreza y la protección de la creación.
Desde el inicio de su pontificado, Francisco se ha referido en numerosas ocasiones a la protección del entorno natural. Es famosa su frase en la que cita el dicho de un anciano que le dijo: "Dios perdona siempre; los hombre, a veces; la Tierra no perdona nunca". Hoy en día, el mundo, desde la reflexión espiritual, amerita el compromiso de salvaguardar el ambiente para las generaciones actuales y futuras.
La Encíclica pide cambios en los estilos de vida, los modelos de producción y consumo y las estructuras de poder. Critica "el rechazo de los poderosos" y "la falta de interés de los demás" por este tema.  Afirma que la Tierra "parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería".
 El papa llama igualmente, entre otros temas, a "limitar al máximo el uso de recursos no renovables, moderar el consumo, maximizar la eficiencia del aprovechamiento, reutilizar y reciclar". Se refiere a "una general indiferencia" ante el "trágico" aumento de migrantes "huyendo de la miseria empeorada por la degradación ambiental". Critica la privatización del agua, pues es un derecho "humano básico, fundamental y universal" que "determina la supervivencia de las personas".
“Laudato si “es una guía para la acción de todos aquellos que buscan conseguir mejores destinos en la humanidad. En Venezuela, un gobierno incapaz que ha despreciado la preservación de la naturaleza, así como el hecho de haber aumentado la exclusión y los niveles de pobreza –recientemente eliminó el ministerio para la conservación del ambiente y recursos naturales– se ve descubierto ante un documento mundial que plantea esta realidad. En la región, vivimos el grave daño ecológico del cierre y colapso del relleno sanitario de Jiménez, municipio Pampanito, otra muestra más de la desidia de quienes en mala hora se aferran al poder. La lucha por la sustentabilidad tiene en el llamado de la Iglesia Católica una gran convocatoria; necesitamos en Venezuela rescatar las instituciones plurales, como la Asamblea Nacional, para recomponer el Estado y así definir políticas públicas que verdaderamente preserven nuestro hábitat. 

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