jueves, 23 de julio de 2015

Mensaje a Los Acaldes del Mundo

"El cambio climático es un problema de justicia social": El discurso del papa Francisco a los alcaldes del mundo

"Por eso, frente a una pregunta que me hicieron yo dije: "no, no es una encíclica verde, es una encíclica social". Porque dentro del entorno social, de la vida social de los hombres, no podemos separar el cuidado del ambiente. Más aun, el cuidado del ambiente es una actitud social, que nos socializa en un sentido o en otro -cada cual le puede poner el valor que quiere- y por otro lado, nos hace recibir – me gusta la expresión italiana cuando hablan del ambiente- del "Creato", de aquello que nos fue dado como don, o sea, el ambiente". Fueron las palabras del Santo Padre al dirigirse a los alcaldes reunidos en el Aula del Sínodo, para Zenit.org
Foto: Romereports.com
A continuación el texto completo del papa Francisco, dirigido a los alcaldes reunidos en el Vaticano, en la cumbre organizada por la Pontificia Academia de las Ciencias y de las Ciencias Sociales y las Naciones Unidas, que se realizó hoy martes y continúa este miércoles.
Buenas tardes, bienvenidos.
Les agradezco sinceramente, de corazón el trabajo que han hecho. Es verdad que todo giraba alrededor del tema del cuidado del ambiente, de esa cultura del cuidado del ambiente. Pero esa cultura del cuidado del ambiente no es una actitud solamente – lo digo en buen sentido- ”verde”, no es una actitud ”verde”, es mucho más. Es decir, cuidar el ambiente significa una actitud de ecología humana. O sea, no podemos decir: la persona está aquí y el Creato, el ambiente, está allí.
La ecología es total, es humana. Eso es lo que quise expresar en la Encíclica ”Laudato Si”: que no se puede separar al hombre del resto, hay una relación de incidencia mutua, sea del ambiente sobre la persona, sea de la persona en el modo como trata el ambiente; y también, el efecto de rebote contra el hombre cuando el ambiente es maltratado. Por eso, frente a una pregunta que me hicieron yo dije: ”no, no es una encíclica verde, es una encíclica social”. Porque dentro del entorno social, de la vida social de los hombres, no podemos separar el cuidado del ambiente. Más aun, el cuidado del ambiente es una actitud social, que nos socializa en un sentido o en otro -cada cual le puede poner el valor que quiere- y por otro lado, nos hace recibir – me gusta la expresión italiana cuando hablan del ambiente- del ”Creato”, de aquello que nos fue dado como don, o sea, el ambiente.
Por otro lado, ¿por qué esta invitación que me pareció una idea -de la Academia de monseñor Sánchez Sorondo- muy fecunda, de invitar a los alcaldes, a los síndicos de las grandes ciudades y no tan grandes, pero invitarlos aquí para hablar de esto? Porque una de las cosas que más se nota cuando el ambiente, la Creación, no es cuidada es el crecimiento desmesurado de las ciudades. Es un fenómeno mundial, es como que las cabezas, las grandes ciudades, se hacen grandes pero cada vez con cordones de pobreza y de miseria más grandes, donde la gente sufre los efectos de un descuido del ambiente. En este sentido, está involucrado el fenómeno migratorio.
¿Por qué la gente viene a las grandes ciudades, a los cordones de las grandes ciudades, las villas miseria, las chabolas, las favelas? ¿Por qué arma eso? Simplemente porque ya el mundo rural para ellos no les da oportunidades. Y un punto que está en la encíclica, y con mucho respeto, pero se debe denunciar, es la idolatría de la tecnocracia. La tecnocracia lleva despojar de trabajo, crea desocupación, los fenómenos desocupatorios son muy grandes y necesitan ir migrando, buscando nuevos horizontes. El gran número de desocupados alerta. No tengo las estadísticas- pero en algunos países de Europa, sobre todo en los jóvenes, la desocupación juvenil, de los 25 años hacia abajo, pasa del 40 por ciento y en algunos llega al 50 por ciento. Entre 40, 47 –estoy pensando en otro país- 50 – estoy pensando en otras estadísticas serias dadas por los jefes de gobierno, los jefes de Estado directamente. Y eso proyectado hacia el futuro nos hace ver un fantasma, o sea, una juventud desocupada que hoy ¿qué horizonte y qué futuro puede ofrecer?, ¿qué le queda a esa juventud? O las adicciones, o el aburrimiento, o el no saber qué hacer de su vida -una vida sin sentido, muy dura-, o el suicidio juvenil – las estadísticas de suicidio juvenil no son publicadas en su totalidad-, o buscar en otros horizontes, aún en proyectos guerrilleros, un ideal de vida.
Por otro lado, la salud está en juego. La cantidad de enfermedades ”raras”, así se llaman que vienen de muchos elementos de fertilización de los campos - o vaya a saber, todavía no saben bien las causas-, pero de un exceso de tecnificación. Entre los problemas más grandes que están en juego es el oxígeno y el agua. Es decir, la desertificación de grandes zonas por la deforestación. Acá al lado mío está el cardenal arzobispo encargado de la Amazonia brasilera, él puede decir lo que significa una deforestación hoy día, en la Amazonia, que es el pulmón del mundo, Congo, Amazonia, grandes pulmones del mundo-. La deforestación en mi patria hace unos años – hace 8 o 9 años- me acuerdo que hubo del Gobierno Federal a una Provincia, hubo un juicio para detener una deforestación que afectaba a la población. ¿Qué sucede cuando todos estos fenómenos de tecnificación excesiva, de no cuidado del ambiente, además de los fenómenos naturales, inciden sobre la migración?
El no haber trabajo, y después la trata de las personas. Cada vez es más común el trabajo en negro, un trabajo sin contrato, un trabajo arreglado debajo de la mesa. ¡Cómo ha crecido!. El trabajo en negro es muy grande, lo cual significa que una persona no gana lo suficiente para vivir. Eso puede provocar actitudes delictivas y todo lo que sucede en una gran ciudad por esas migraciones provocadas por la tecnificación. Sobre todo me refiero al agro o la trata de las personas en el trabajo minero, la esclavitud minera todavía es muy grande y es muy fuerte. Y lo que significa el uso de ciertos elementos de lavado de minerales – arsénico, cianuro- que inciden en enfermedades de la población. En eso hay una responsabilidad muy grande. O sea que todo rebota, todo vuelve. Es el efecto rebote contra la misma persona. Puede ser la trata de personas por el trabajo esclavo, la prostitución, que son fuentes de trabajo para poder sobrevivir hoy día.
Por eso me alegra que ustedes hayan reflexionado sobre estos fenómenos. Yo mencioné algunos, no más, que afectan a las grandes ciudades.
Finalmente, yo diría que sobre esto hay que interesar a las Naciones Unidas. Tengo mucha esperanza en la Cumbre de París, de noviembre, que se logre algún acuerdo fundamental y básico. Tengo mucha esperanza, pero sin embargo, las Naciones Unidas tienen que interesarse muy fuertemente sobre este fenómeno, sobre todo, en la trata de personas provocada por este fenómeno ambiental, la explotación de la gente. Recibí hace un par de meses a una delegación de mujeres de las Naciones Unidas encargadas de la explotación sexual de los niños en los países de guerra. O sea, los niños como objeto de explotación. Es otro fenómeno. Y las guerras son también elemento de desequilibrio del ambiente.
Quisiera terminar con una reflexión que no es mía, es del teólogo y filósofo Romano Guardini. Él habla de dos formas de incultura: la incultura que Dios nos entregó para que nosotros la transformáramos en cultura y nos dio el mandato de cuidar, y hacer crecer, y dominar la tierra; y la segunda incultura, cuando el hombre no respeta esa relación con la tierra, no la cuida – es muy claro en el relato bíblico que es una literatura de tipo místico allí-. Cuando no la cuida, el hombre se apodera de esa cultura y la empieza a sacar de cause. O sea, la incultura la saca de cause y se le va de las manos y forma una segunda forma de incultura: la energía atómica es buena, puede ayudar, pero hasta aquí, sino pensemos en Hiroshima y en Nagasaki, o sea ya se crea el desastre y la destrucción -por poner un ejemplo antiguo.
Hoy día, en todas las formas de incultura, como las que ustedes han tratado, esa segunda forma de incultura es la que destruye al hombre. Un rabino del medioevo, más o menos de la época de Santo Tomás de Aquino – y quizás alguno de ustedes me lo escuchó- explicaba en un ”midrash” el problema de la torre de Babel a sus feligreses en la sinagoga, y decía que construir la torre de Babel llevó mucho tiempo, y llevó mucho trabajo, sobre todo hacer los ladrillos -suponía armar el fango, buscar la paja, amasarla, cortarla, hacerla secar, después ponerla en el horno, cocinarla, o sea que un ladrillo era una joya, valía muchísimo- y lo iban subiendo, al ladrillo, para ir poniendo en la torre. Cuando se caía un ladrillo era un problema muy grave, y el culpable o el que descuidó el trabajo y lo dejó caer, era castigado. Cuando se caía un obrero de los que estaban construyendo no pasaba nada. Este es el drama de la segunda forma de incultura: el hombre como creador de incultura y no de cultura. El hombre creador de incultura porque no cuida el ambiente.
Y ¿por qué ésta convocatoria de la Academia Pontificia de las Ciencias a los síndicos, alcaldes, intendentes de las ciudades? Porque ésta conciencia si bien sale del centro hacia las periferias, el trabajo más serio y más profundo, se hace desde la periferia hacia el centro. Es decir, desde ustedes hacia la conciencia de la humanidad. La Santa Sede o tal país, o tal otro, podrán hacer un buen discurso en las Naciones Unidas pero si el trabajo no viene de las periferias hacia el centro, no tiene efecto. De ahí la responsabilidad de los síndicos, de los intendentes, de los alcaldes de las ciudades. Por eso les agradezco muchísimo que se hayan reunido como periferias sumamente serias de este problema. Cada uno de ustedes tiene dentro de su ciudad cosas como las que yo he dicho y que ustedes tienen que gobernar, solucionar, etcétera. Yo les agradezco la colaboración.
Me dijo monseñor Sánchez Sorondo que muchos de ustedes han intervenido y que es muy rico todo esto. Les agradezco y pido al Señor que nos dé a todos la gracia de poder tomar conciencia de este problema de destrucción que nosotros mismos estamos llevando adelante al no cuidar la ecología humana, al no tener una conciencia ecológica como las que nos fue dada al principio para transformar la primera incultura en cultura, y frenar ahí, y no transformar esta cultura en incultura.
Muchísimas gracias
Fuente:
JUL232015

Conrado Perez Linarez

   Escritos y Opiniones
 Un liderazgo trujillano

Por: Leonardo Montilla
La Política es el arte de lo posible, esta premisa nos indica que para que nuestras comunidades asuman e interioricen la  probabilidad de luchar por un sistema político justo, de equidad, democracia y justicia social deben  también plantearse la conquista de un modelo de desarrollo sustentable que coloque el ser humano como eje central. Es decir el concretarse una propuesta que deje atrás el discurso del odio, la demagogia  y el revanchismo, es una prioridad puntual.
De igual manera el comportamiento populista que en los tiempos modernos ha utilizado el discurso de la reivindicación  social y la equidad para atropellar y ahogar las conquistas democráticas de los venezolanos en general y de los trujillanos en particular hay que desaparecerlo como forma de gestión pública. Su accionar, bien sea con el superado calificativo de izquierda o derecha sólo ha servido para mentir y engañar a quienes buscan mejores destinos en la calidad de vida. La actual situación de crisis económica, de inseguridad personal e incapacidad del alto gobierno lo demuestra.
En la propuesta del Celadic, un modelo alternativo de desarrollo humano integral, se expresa...”Construir una comunidad implica, en el marco de su dimensión política, poner en el centro a las personas en cuanto a sujetos históricos con derechos, deberes y necesidades concretas; personas, pueblos y naciones diversas pero que tienen nombres propios y comparten un alma y un destino común.” Ese es el sistema político donde la complejidad de sus componentes encuentra común denominador en el ser humano, en la persona, siempre en Democracia y con justicia social. Un sistema político de ciudadanos, donde los liderazgos emerjan de la propia cotidianidad  local y de las verdades populares, un sistema donde las instituciones funcionen y cumplan con el mandato constitucional
En este momento, difícil por lo demás, que sufrimos los venezolanos, donde las elecciones parlamentarias abren un abanico de oportunidades, la región tiene urgencia de un liderazgo que desde el poder legislativo nacional vele por los intereses de nuestra casa común que es el Estado Trujillo. Nos debatimos entre la creciente inseguridad, la escasez, la falta de oportunidades, los malos servicios públicos, el daño presupuestario a nuestras alcaldías, siendo las comunidades las más afectadas, la violencia, en pocas palabras, una calamitosa situación que no encuentra en el liderazgo oficialista respuesta alguna. Los parlamentarios electos en tiempos anteriores, año 2010 no tienen ni la vergüenza de dar la cara ante este drama que tenemos, sólo se preocupan por sus intereses particulares. Los Trujillanos nos preguntamos, imagino que los que votaron por ellos más, que es de la vida de Manuel Briceño y Cristian Zerpa, o para que ha servido al Estado las gestiones de Javier Morales o Huber Roa?, la conclusión debe ser la misma, para nada.
Trujillo no se rinde y ve emerger un nuevo liderazgo que crece desde las propias entrañas populares, del contacto y la vivencia diaria con las necesidades de la gente; un nuevo movimiento social que tiene en Conrado Pérez Linares su rostro de futuro.  La candidatura de Conrado Pérez Linares nos da oportunidad de renovar ese liderazgo que no estuvo a la altura del compromiso. Es importante rescatar la AN y colocarla al servicio del país. Este error histórico que ha significado el Madurismo para la patria será superado con votos y con líderes como Conrado Pérez Linares quien representa una manera distinta de entender la gestión pública, el desarrollo y la comunicación con su gente. 
 http://diariodelosandes.com/index.php?r=site/columnas&id=762#titulo

domingo, 19 de julio de 2015

Victor Alvarez

La pupila insomne

¿Guerra económica o inacción gubernamental?

¿Guerra económica o inacción gubernamental?

  • Por:
  • VÍCTOR ÁLVAREZ
El anclaje cambiario, la guerra económica y las políticas públicas bajo análisis
El venezolano de a pie sigue afectado por graves problemas de acaparamiento, especulación, contrabando de extracción y reventa de productos de primera necesidad. Desde la visión oficial, esos problemas son la expresión de una guerra económica que busca generar un creciente malestar, con el fin de lograr que el pueblo identifique al gobierno como el culpable de la situación y vote en su contra en las próximas elecciones de la Asamblea Nacional. Por su parte, la oposición y el sector empresarial atribuyen esos problemas a los desaciertos de la política económica y a una creciente hostilidad contra la empresa privada que desestimula la inversión y actividad productivas.
Si algo necesita el país es un entendimiento entre el sector privado y el público. Ese empeño de destruir la economía capitalista sin haber creado antes una economía alternativa, comunal o al menos estatal pero que funcione, terminó siendo el atajo perfecto para esta situación de caída de la producción, desabastecimiento, escasez, acaparamiento y especulación. Se ha desestimulado la inversión privada y los vacíos que ésta ha dejado no han sido cubiertos oportunamente por la inversión en la economía social. Por si fuera poco, la mayoría de las empresas que fueron nacionalizadas o expropiadas y conforman la economía estatal, han sido secuestradas por el burocratismo el pseudosindicalismo y la corrupción y no funcionan.
Reactivar la producción y superar los problemas de escasez, acaparamiento y especulación exige que gobierno y sector empresarial abandonen esta diatriba y encaren con franqueza las verdaderas causas de esta problemática. Esto pasa por reconocer los desaciertos de la política económica, así como las maniobras en las esferas de la producción y comercialización que se cometen no solo para desestabilizar, sino también para lucrarse aprovechando los incentivos perversos que ofrecen las desviaciones y errores de la política económica. Si el gobierno tuviera la humildad de reconocer sus errores, rompiera su inercia y tomara las medidas económicas que tiene al alcance de la mano, muchos de estos problemas que hoy sufre la población no existirían.
Cuánto de guerra económica y cuánto de políticas públicas que deben ser rectificadas es lo que queda por dilucidar. Mientras tanto, el gobierno sigue atrapado en una errónea interpretación de lo que significa la lealtad al legado de Chávez, quien dejó como herencia un conjunto de controles cambiarios y de precios, convenios de cooperación energética y fondos para disponer de la renta petrolera que en su momento se justificaron, pero que hoy lucen totalmente agotados. Si el presidente Chávez estuviera vivo seguramente ya habría aplicado sus tres R y corregido buena parte de estos problemas, así como supo hacerlo en 2009 cuando los precios del petróleo se derrumbaron de 147 a 30 $/b y se vio obligado a aplicar medidas antipopulares como una devaluación de 100% al llevar la tasa oficial de 2,15 a 4,30 Bs/$, subir el IVA de 9% a 12 % y reducir drásticamente los aportes a las misiones sociales. Lamentablemente el actual gobierno cree que si elimina el control de cambios, flexibiliza los controles de precios y sustituye al Fonden por un Fondo de ahorro y estabilización macroeconómica, eso sería traicionar el legado de Chávez.
Sincerar el debate en materia cambiaria
La política cambiaria se ha basado en anclar el precio oficial de la divisa durante varios años y repartir los dólares preferenciales de forma poco transparente y discrecional. El tema que más pesa en el debate cambiario tiene que ver con la liquidación de divisas preferenciales y el pago de la deuda pendiente. Pero si de verdad se quiere priorizar la producción nacional e impulsar el tránsito de una economía rentística e importadora hacia un nuevo modelo productivo exportador, hace falta incorporar al debate cuál debe ser el tipo de cambio que refleje la verdadera productividad del aparato productivo nacional, sin que el tratamiento de este asunto se tergiverse como un intento soterrado para aplicar una nueva devaluación que hará más pobres a todos los venezolanos. No se puede seguir manipulando a la opinión pública cada vez que se intenta corregir la sobrevaluación y sincerar la tasa de cambio oficial. Es hora de encarar con franqueza y valentía el debate cambiario para evitar que se siga prolongando una nefasta sobrevaluación de la tasa de cambio oficial que solo genera graves distorsiones en el funcionamiento de la economía y sociedad venezolanas.
El anclaje cambiario se traduce en un subsidio a las importaciones que se traen con un dólar oficial cada vez más barato. Así, los productores se transforman en importadores y la creciente tendencia a cómpralo todo afuera desplaza cada vez más a la producción nacional y sentencia que el mejor negocio en Venezuela siga siendo importar, en lugar de producir para sustituir importaciones o exportar. Acordar y defender ante la opinión pública una tasa de cambio real que exprese la verdadera productividad del aparato productivo nacional evitará que éste siga siendo destruido por el deslave de importaciones que se hacen con un dólar subsidiado. Es así como se podrá reactivar la agricultura e industria nacionales para revertir la caída de la producción y superar los problemas de desabastecimiento, escasez, acaparamiento y especulación.
Eliminar los incentivos a la corrupción
Mientras el dólar oficial se mantiene fijo, el paralelo ha llegado a costar cien veces más. Ante semejante incentivo, empresarios, instituciones y ciudadanos de a pie se lanzan tras la captura del dólar preferencial. Las denuncias formuladas por Jorge Giordani, Edmee Betancourt y Ricardo Sanguino no pueden ser consideradas como parte de la guerra económica. Ellos reconocieron que el control de cambios no impidió que más de $ 20 mil millones fueran desfalcados a la Nación. Pero mientras el Sicad duplique la tasa Cencoex y el paralelo multiplique por cien la tasa de cambio oficial, se mantendrá un incentivo perverso a la sobrefacturación de importaciones, la subfacturación de exportaciones, las importaciones ficticias por empresas de maletín, el contrabando de extracción, la reventa del cupo electrónico, los “raspatarjetas”, etc. El gobierno tiene al alcance de la mano las medidas necesarias para cortar por lo sano y erradicar estos incentivos perversos a la corrupción. Solo falta que rompa la inercia y supere su inacción.

jueves, 16 de julio de 2015


Laudato SI

Por: Leonardo Montilla
El deterioro del medio ambiente, el atentado contra la tierra y la naturaleza, no es solamente la degradación del hábitat ambiental, es también el drama del avance de la pobreza y sus limitaciones, los cuales limitan la calidad de vida de los seres humanos en distintas partes del mundo.
La sustentabilidad como una dimensión del Desarrollo Humano es, en el mundo moderno, uno de los principales elementos en la búsqueda del bienestar colectivo; su deterioro es el deterioro de la vida civilizada. Las limitaciones económicas producto de equivocados modelos políticos, consustanciados con visiones hegemónicas de la vida pública, así como la  opción que coloca al mercado como única razón de ser del desarrollo, han contribuido a aumentar las desigualdades sociales y, por ende, perjudica el medio ambiente, que sufre su permanente descuido.
El Papa Francisco, en su empeño en darle a la Iglesia un papel de absoluta reivindicación humana y espiritual, ha dado a conocer el pasado mes de mayo, su primera encíclica completa que, como corresponde, es un documento de alcance mundial y donde llama a tomar conciencia sobre  el cambio climático, la degradación ambiental y la extrema pobreza que crece con el actual sistema económico. Habló el sumo pontífice de una urgente "conversión ecológica".
Esta carta del papa Francisco, conocida también como "encíclica verde" por estar dedicada al ambiente y al cuido de nuestra casa común se llama "Laudato si" (Alabado seas) por ser la frase inicial del Cántico de las Criaturas de san Francisco de Asís, santo vinculado a la paz, la pobreza y la protección de la creación.
Desde el inicio de su pontificado, Francisco se ha referido en numerosas ocasiones a la protección del entorno natural. Es famosa su frase en la que cita el dicho de un anciano que le dijo: "Dios perdona siempre; los hombre, a veces; la Tierra no perdona nunca". Hoy en día, el mundo, desde la reflexión espiritual, amerita el compromiso de salvaguardar el ambiente para las generaciones actuales y futuras.
La Encíclica pide cambios en los estilos de vida, los modelos de producción y consumo y las estructuras de poder. Critica "el rechazo de los poderosos" y "la falta de interés de los demás" por este tema.  Afirma que la Tierra "parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería".
 El papa llama igualmente, entre otros temas, a "limitar al máximo el uso de recursos no renovables, moderar el consumo, maximizar la eficiencia del aprovechamiento, reutilizar y reciclar". Se refiere a "una general indiferencia" ante el "trágico" aumento de migrantes "huyendo de la miseria empeorada por la degradación ambiental". Critica la privatización del agua, pues es un derecho "humano básico, fundamental y universal" que "determina la supervivencia de las personas".
“Laudato si “es una guía para la acción de todos aquellos que buscan conseguir mejores destinos en la humanidad. En Venezuela, un gobierno incapaz que ha despreciado la preservación de la naturaleza, así como el hecho de haber aumentado la exclusión y los niveles de pobreza –recientemente eliminó el ministerio para la conservación del ambiente y recursos naturales– se ve descubierto ante un documento mundial que plantea esta realidad. En la región, vivimos el grave daño ecológico del cierre y colapso del relleno sanitario de Jiménez, municipio Pampanito, otra muestra más de la desidia de quienes en mala hora se aferran al poder. La lucha por la sustentabilidad tiene en el llamado de la Iglesia Católica una gran convocatoria; necesitamos en Venezuela rescatar las instituciones plurales, como la Asamblea Nacional, para recomponer el Estado y así definir políticas públicas que verdaderamente preserven nuestro hábitat. 

viernes, 10 de julio de 2015

Franco De Vita - Si Tú No Estás ft. Amaia Montero

DHL UNA OPCION A LA VIDA

Escritos y Opiniones
El Desarrollo Humano Local, una opción a la vida
                                        Leonardo  Montilla

La estrategia del Desarrollo Humano sostenible local pretende combatir la pobreza y elevar las posibilidades de vida en nuestros países. Pretende ser el sustento teórico y programático de cualquier estrategia que desde lo cotidiano eleve la incidencia de los ciudadanos en lograr mejores condiciones de avance social, político y económico. Este concepto  se entiende  como la lucha popular para ampliar la gama de opciones y bienestar de las personas, brindándoles mayores oportunidades de educación, atención médica, empleo e ingresos, abarcando el aspecto total de la tranquilidad humana desde un entorno físico en buenas condiciones hasta el acceso a los productos que satisfacen las necesidades básicas.
Todo por supuesto, tomando muy en cuenta las libertades públicas, políticas y la vigencia de los Derechos Humanos, principios inalienables de la convivencia humana. La ecuación  Desarrollo Humano, calidad de vida, tiene, en la democracia, en el respeto a las garantías constitucionales y en la justicia social, su punto de partida y su vigencia en el tiempo. La opción a la vida siempre es en democracia.
En los diferentes informes anuales del PNUD, desde 1968 hasta hoy se orienta a tratar el tema de la superación de pobreza, como necesidad de adoptar una concepción integral sobre este proceso socioeconómico que vive la mayoría de los pueblos latinoamericanos.
Desde la perspectiva del concepto de Desarrollo Humano sostenible  Local, la pobreza no es solamente la falta de ingreso particular, ni un estado personal, es un proceso de mayores complejidades que abarca relaciones en lo social, en lo político y en lo económico, igualmente los pobres no son vistos, en este concepto, como  victimas pasivas, sino protagonistas en la búsqueda de la superación de dicho proceso.
En nuestro país el tema del desarrollo regional y local adquirió una mayor importancia a raíz de las reformas político-territoriales de la Descentralización iniciadas en 1989. Un proceso que coloco al ciudadano y sus derechos políticos, como eje central de su acción y que lamentablemente, violentando la naturaleza federal de la constitución, fue abortado por la visión centralizadora, autocrática, militarista y corrupta del actual gobierno
La propuesta de desarrollo local, que brinda a las regiones, a los municipios y a la comunidad avanzar en la superación de los dramas sociales, también coloca las luces para el encuentro con la naturaleza, con los valores naturales de nuestros pueblos, de sus costumbres y de sus recursos naturales, con sus campos y con la espiritualidad que brinda el medio ambiente. El centralismo impide esta vertiente. En Venezuela la lucha por construir una visión compartida del Desarrollo Humano, pasa por fortalecer la democracia desde la perspectiva de lo local, venciendo los rasgos autocráticos que se pretender imponer bajo el discurso de justicia social que desde la elite militar cívico, que en mala hora nos gobierna, se expresa, escondiendo un sistema de exclusión e intolerancia superado ya por la humanidad.
El rescate de las instituciones es una imperiosa necesidad, la Asamblea Nacional escenario del poder legislativo debe ser colocada al servicio del país; el estilo cuartelarlo y fascistoide tiene que desaparecer para dar paso a la pluralidad de ideas en respeto y tolerancia; la vigencia de la republica pasa por la vigencia de sus instituciones, votemos el 6 de Diciembre por los candidatos de la unidad del pueblo.
@LeoMontilla


Mercedes Sosa, Chico Buarque, Caetano Veloso, Milton Nascimento e Gal Co...