jueves, 19 de mayo de 2016

Escritos y Opiniones
El Desarrollo Humano local, un intento para la emancipación
 Leonardo  Montilla

La estrategia del Desarrollo Humano sostenible local pretende combatir la pobreza y elevar las posibilidades de vida en nuestros países. Pretende ser el sustento teórico y programático de cualquier estrategia que desde lo cotidiano eleve la incidencia de los ciudadanos en lograr mejores condiciones de avance social, político y económico. Este concepto  se entiende  como la lucha popular para ampliar la gama de opciones de las personas, brindándoles mayores oportunidades de educación, atención médica, empleo e ingresos, abarcando el aspecto total del empoderamiento propio, desde su comunidad  y desde lo que el papa Francisco llama Nuestra casa común.
 La ecuación  Desarrollo Humano, calidad de vida y superación de la pobreza, tiene en la democracia, en el respeto a las garantías constitucionales como contrato de convivencia social, en las libertades económicas y en respeto a la constitucionalidad como norma de la relación entre pueblo y Estado su punto de partida y su vigencia en el tiempo. La opción a la vida siempre es en democracia, el gobierno de las leyes por encima del gobierno de los hombres.
En los diferentes informes anuales del PNUD, se orienta a tratar estos temas, como  la necesidad de adoptar una concepción integral sobre este proceso socioeconómico que vive la mayoría de los pueblos latinoamericanos y que ha aumentado ante el estrepitoso fracaso de la los gobiernos de la llamada izquierda corrupta y militarista. Tomando en consideración estas premisas políticas que nos hablan de vivir en democracia y tolerancia para poder conquistar caminos para elevar la calidad de vida y el encuentro social, lo que ocurre en Venezuela es propio del comportamiento de la elite militar cívico que ha llevado al país a la total ruina en un mar de desigualdad, carencias, inseguridad y corrupción.
Desde la perspectiva del concepto de Desarrollo Humano sostenible  Local, la pobreza no es solamente la falta de ingreso particular, ni un estado personal, es un proceso de mayores complejidades que abarca relaciones en lo social, en lo político y en lo económico, igualmente los pobres no son vistos, en este concepto, como  victimas pasivas, sino protagonistas en la búsqueda de la superación de dicho proceso.
En Venezueal el tema del desarrollo regional y local adquirió una mayor importancia a raíz de las reformas político-territoriales de la Descentralización iniciadas en 1989. El PNUD inició en 1999 la validación de una estrategia para el Desarrollo Humano Sostenible Local (DHSL) que se extendió por cuatro años a 22 municipios de Venezuela. Esta estrategia dio como resultado la producción de un conjunto de orientaciones conceptuales y de herramientas metodológicas dirigidas a facilitar la puesta en marcha del DHSL. Herramientas que en muchos casos duermen el sueño del olvido centralizador que el régimen autocrático actual le dio.
La estrategia del DHL constituye una forma sistemática de intervenir en las comunidades pobres ampliando las oportunidades de las personas mediante la capacitación y la organización para el desarrollo local, fomentando simultáneamente la concertación de los diversos agentes de desarrollo para el aprovechamiento de las fortalezas de las condiciones sociales, culturales, económicas, ambientales y políticas de los territorios federales. Esto será solo posible si existe un gobierno de pluralidad, respeto y que haga valer la constitución.
Nuestra Carta Magna cuenta con varios mecanismos que facultan al pueblo a tener la última palabra frente a situaciones como la que padece la república. Pero no nos encontramos en una democracia funcional sino en una autocracia arbitraria y militarista. Por eso, en la actual realidad de Venezuela, la activación y éxito de tales mecanismos constitucionales para resolver la crisis sólo podrá lograrse si los ciudadanos participamos activamente en el reclamo diario contra este ineficaz gobierno, el desarrollo local tiene entre sus valores la participación política conciente y consecuente de los ciudadanos, el referéndum es ya un sentimiento nacional  ante una izquierda ruin y fracasada que pretende llevarnos por los caminos de la violencia y la desigualdad. si hay opciones, la participación popular es fundamental.
@LeoMontilla

                                                                          

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