jueves, 20 de julio de 2017

Carolina Montaguth-LeonardoMontilla

Graficas

UVM Escuela de Derecho

 Carolina Montaguth- Leonardo Montilla-Marcos Montilla-Simon Calzadilla-Nataly Perdomo
 Leonardo Montilla, Hebert Lobo, Ali Quintero, Jose Hernandez, WilfredoAlvarez, Libio Rondon




 Guillermo Montilla- Nataly Niño
                                                 Carolina Montaguth-LeonardoMontilla

Acuerdo de convivencia

Un acuerdo de convivencia

Por: Leonardo Montilla
El pueblo de Venezuela ratificó el pasado domingo 16 de julio su absoluta naturaleza democrática, la cual quedó demostrada con el contundente y masivo rechazo, que sin miedo alguno, le hicimos al régimen monárquico de Maduro, quien ha pretendido como herencia de su mentor, imponer un sistema de vida donde los derechos ciudadanos, las oportunidades y la calidad de vida no existan. Venezuela en todo su esplendor brilló el domingo pasado en una protagónica jornada que expresa el deseo mayoritario y popular de salir de esta dantesca crisis en paz, constitucionalmente y electoralmente.
Es así como la lectura de los hechos hasta ahora acontecidos y que son parte de un proceso de lucha social y política que ya nos lleva 18 años en el calendario, deben interpretarse como corresponde, como parte de la acumulación de las insatisfacciones de la sociedad venezolana contra quienes han conducido la patria a su peor momento como república. Es decir este gobierno que es continuidad de Hugo Chávez debe salir por la decisión soberana de todo un pueblo que los rechaza; que está además convencido que todos nuestros males son producto de la corrupción, el despilfarro, los negocios, el egoísmo y la condición fascista, autocrática y abusiva de quienes en nombre de lo que pretensiosamente llaman “revolución” han dejado como gestión pública.
A la crisis de hambre y escasez se le une la crisis de constitucionalidad producto de la mala intensión de atornillarse en el poder de una cúpula militar cívica que nada tiene que aportar al país y su futuro. Esta élite gubernamental se aferra a su propuesta de la fraudulenta constituyente; sin entender que el país jamás podrá tener gobernabilidad en ese contexto, sólo el desespero de sentirse sin apoyo popular, además de los vivos que están detrás de los jugosos negocios y las amoldables bayonetas les atienden esa descabellada idea. El barco se les hunde y muchos ya huyen. El paro cívico de hoy, el nombramiento de los nuevos magistrados, la conducta de la Fiscal apegada al texto constitucional son hechos demasiados imponentes ante un gobierno moribundo y solitario.
Ahora bien en este punto de quiebre en que nos encontramos, la Asamblea Nacional, poder legislativo altamente legitimado por el voto popular, la Mesa de la Unidad Democrática como espacio de unidad política-estratégica al igual que los demás factores y líderes populares, están conduciendo los procedimientos de acuerdo a lo que la realidad y la dinámica política exige; tomando en consideración el enorme apoyo popular a la idea central que no es otra que la salida de este nefasto gobierno por vías pacíficas, constitucionales y electorales. Sin abandonar la presión de calle, la cual es protagonizada fundamentalmente por la heroica juventud venezolana, actuando a plenitud en todos los escenarios que podamos, se impone la unidad mayor, la unidad en lo afectivo, la unidad en todas las actuaciones, esa unidad que nos coloca inclusive al lado de lo que han denominado el chavismo disidente, una unidad completa, donde la visión de un país libre y el rescate de la Constitución sea el foco del día a día.
Es en ese sentido que nada nos está negado, los pueblos y sus líderes buscan caminos, los acuerdos, las conversaciones y negociaciones en el buen sentido de la palabra no son pecados en situaciones de violencia y quiebre social. La ciencia política nos señala la rigurosidad científica de los escenarios que buscan dar respuesta a las necesidades de los pueblos; en este momento la necesidad de Venezuela es salir con urgencia del peor gobierno y del peor presidente que recuerde la historia republicana. Un gran resultado de esta gesta historia que protagoniza el pueblo venezolano será el cambio de gobierno, la realización de elecciones libres, el rescate y la vigencia de la Constitución de 1999 y un gran acuerdo de convivencia, sin impunidad y con profunda justicia social.
@LeoMontilla

lunes, 17 de julio de 2017

amigos

Amigos de muchos años, de la vida, amigos formados al tenor de las luchas sociales y políticas; desde el MAS d nuestros tormentos como lo describió Cabrujas. Hoy luchamos como toda siempre por la paz, la democracia y la constitución.

jueves, 13 de julio de 2017

Mi amigo D Paola


Mi amigo Víctor Hugo

Por: Leonardo Montilla
Existen seres humanos que marcan vidas, es decir su comportamiento, conducta y afecto, señalan caminos de amistades que duran hasta la eternidad. Así es que podemos describir a nuestro amigo Víctor Hugo de Paola, quien hace ocho días dejó el mundo terrenal para  entrar en el recuerdo perenne que deja su obra y su estirpe.
Conocimos a Víctor Hugo en los avatares del viejo MAS, hombre culto, de formación consolidada al tenor de las luchas sociales; militante de esos que hacen de la vida un peregrinar quijotesco en función de los mejores sueños para el bienestar de todos. Trujillano, carachero de Loma de Bonilla y larense por estudios cumplidos en esa tierra; siempre recordaba con orgullo su origen local, le gustaba decir “los trujillanos somos así”.
Víctor Hugo de Paola fue militante comunista, (cuando los comunistas eran serios), protagonizó la renovación de las ideas progresistas, que lo llevó junto a Teodoro y Pompeyo a construir un nuevo concepto de vida democrática desde la justicia social. Parlamentario, fue jefe de la fracción parlamentaria del MAS por años, dirigente, poeta y amigo de altos kilates.
De él comprendimos el sacrificio de la constancia, la irreverencia de las opiniones aún en contra del mundo mismo, siempre fue vertical; su vida en el escenario partidista fue  sustentada en las ideas, se opuso y enfrentó con vehemencia el apoyo del MAS a Chávez, igualmente enfrentó el actual régimen desde todos los espacios donde tuvo oportunidad. Escritos de fino verbo, conversador de los mejores. Sus libros son de lectura casi obligada en las escuelas de Ciencias Políticas y en todo aquel que quiera saber de la historia política contemporánea.
Recorrió inmensas páginas en periódicos, libros, textos donde plasmó su pensamiento, su dedicación al estudio a la lectura y a la buena música, idolatró a Mayita, una mujer de líricas convicciones existenciales, acumuló el afecto y el respeto de quienes lo conocimos y de quienes lo quisimos mucho.
El tiempo de Dios nos da el milagro de la vida e igualmente nos coloca el momento de la partida. Los amigos entrañables, aquellos que nos dejan huella, enseñanza, el recuerdo de su afecto y solidaridad no desaparecen. Anoche conversamos con Mayita, su compañera de vida, su apoyo, a ella nuestra solidaridad y admiración de siempre; Víctor Hugo es una referencia moral y política que la fuerza popular de Venezuela impondrá ante la barbarie de estos tiempos. De las satisfacciones de la vida personal poder guardar su amistad y tantas horas de hechos, actividades y gratas conversaciones juntos.
@LeoMontilla

jueves, 29 de junio de 2017

UNIDAD: Henry Ramos y Simón Calzadilla en Valera

Henry Ramos y Simón Calzadilla en Valera

Por: Leonardo Montilla
Para hoy jueves 29 de junio, está planteado en la región la visita de los diputados Henry Ramos y Simón Calzadilla. La misma se enmarca dentro del esfuerzo del parlamento nacional en defender la Constitución, rescatar la institucionalidad, denunciar la constituyente fraudulenta y evitar que el Estado policial se imponga por encima de la naturaleza democrática de los venezolanos.
Dos figuras de relieve nacional cuya gestión política ha sido reconocida por todos; con valor y cumpliendo a cabalidad la misión que les encomendó el pueblo venezolano, Henry Ramos y Simón Calzadilla representan el esfuerzo de la civilización por evitar que la visión grotesca del autoritarismo tiránico nos lleve al peor de los mundos. El parlamento nacional, poder legislativo establecido en la Constitución, poder de alta legitimidad de origen, más de siete millones de votos, enfrenta en este momento los embates de la satrapía enquistada en Miraflores. Hace dos días veíamos como un militar fascista, al mejor estilo de los gorilas del cono sur agredía al actual presidente de la Asamblea Nacional Julio Borges, sin el mínimo respeto por la convivencia ciudadana. Una bufonada que al igual que el cuento del helicóptero robado, no buscaba sino distraer la opinión pública ante la brutal sentencia del TSJ  donde le quitan inconstitucionalmente parte de las competencias al Ministerio Público, otro acto del golpe de Estado continuado que la izquierda fracasada está realizando para su triste historia.
Los diputados nacionales conjuntamente con nuestros parlamentarios regionales, con la dirigencia de la MUD y con el pueblo en la calle recorrerán varios municipios del estado Trujillo. Ante la crisis económica y la crisis institucional la fuerza popular que clama cambio social se mantiene y continúa sumando voluntades. Desde Valera, Pampán, Trujillo, Boconó y Campo Elías, así como a través de los distintos medios de comunicación, los trujillanos acompañaremos al parlamento nacional en este esfuerzo por el rescate de la patria. El gobierno de la decadencia, del abuso del hambre y miseria no podrá imponer su visión fascista de la historia y del futuro. Bienvenidos diputados.
El peligro de una vida distinta: La operación política que desde la presidencia de la república se intenta establecer para destruir la propia constitución, con la llamada constituyente corporativa o fascista sólo puede ser entendida como parte del concepto hegemónico de la vida pública que una izquierda fracasada pretende imponer para atornillarse en el poder a costa de la destrucción de un país que los rechaza totalmente y como la negación del objetivo supremo del Estado como tal. La situación planteada con el golpe de Estado continuado, elaborado y estructurado por la írrita interpretación y postura política de la sala constitucional del TSJ, así como la referida propuesta presidencial “constituyentista” ha colocado nuevamente a la luz pública la visión del Estado monárquico sin derechos ciudadanos que plantea esta izquierda borbónica cuya razón de existencia fue destruir las posibilidades de avance y desarrollo colectivo de un país que tuvo todos los recursos necesarios para tal fin. El gran culpable Hugo Chávez quien abrió las compuertas de un estilo gubernamental nada consonó con la libertad, la tolerancia y la democracia.
@LeoMontilla

jueves, 22 de junio de 2017

Pompeyo Marquez, valiente, Digno..

Pompeyo

Por: Leonardo Montilla
Esas madrugadas extrañas, como la de hoy 21 de junio, donde sabes que algo está pasando pero que no sabes qué es todavía, nos llega la noticia vía Twitter del fallecimiento de Pompeyo Márquez, legendario combatiente que supo enaltecer el culto a la amistad y a la cordialidad sin claudicar en sus recias posturas que siempre colocó como la búsqueda de la justicia y la verdad.
La historia política de Venezuela del siglo XX así como los 17 de este trágico XXI, tiene en Pompeyo un protagonista de alto valor. No solamente fue el organizador militante del PCV (cuando el PCV era serio), también del MAS, al igual que de la clandestinidad contra la opresión de Pérez Jiménez y la insurrección de los años 1960, fue de la misma manera uno de los grandes pensadores e intelectuales del pensamiento transformador latinoamericano y mundial. Junto con Teodoro Petkoff, establecieron los avances que desde la perspectiva revolucionaria se planteaba de acuerdo al desarrollo de la civilización, dando como resultado la consolidación de una visión profundamente democrática y plural de los procesos y cambios sociales.
La llamada izquierda latinoamericana, repito de nuevo, la seria, no está piltrafa de oportunismo que destruye Venezuela, tuvo en Pompeyo un propulsor de las ideas en grandes debates sobre el papel de la democracia como elemento básico de cualquier transformación que buscara reivindicar al ser humano; combatir las desigualdades y ampliar el bienestar individual siempre con los derechos fundamentales por delante. Esas ideas, esas propuestas fueron el soporte de la renovación y modernización de los partidos y movimientos populares en muchos de nuestros países; por tal convicción siempre, y recuerdo los debates del MAS del año 1998, se opuso con todo su peso político y moral al apoyo que este partido le dio en aquel momento a Hugo Chávez; avizoraba Pompeyo la tragedia que se le venía al país con esa decisión que se tomo en aquel momento.
Defensor de la descentralización y una de sus principales cualidades, difícil en la política, preservar y acuñar un gran tesoro de amistades; salvando las diferencias, Pompeyo era un constructor de amigos y allegados, colocados siempre en la cordialidad de las ideas que sólo un demócrata por naturaleza como lo era podía cultivar.
La claridad y la lucidez sobre la actual situación nacional que demostraba, lo refería en sus artículos y opiniones que permanentemente publicaba, a finales del año pasado escribía en uno de ellos: “Un hecho que no se puede negar es el enorme fracaso de la gestión gubernamental de Chávez, fracaso agudizado por Nicolás Maduro y que se ha prolongado por 15 años, con intenciones de perpetuarse. La incapacidad de éste no le permite ver la magnitud de la crisis nacional.
Él y la camarilla gobernante no encuentran qué hacer con el país, no saben cómo hacerle frente a la crisis y esa indecisión e incapacidad no hace sino agravarla. Por eso lo más fácil para él fue acudir a la represión de la protesta que crece día a día utilizando a organismos de seguridad y bandas armadas, a la tortura de los detenidos, al secuestro y a las detenciones ilegales, y la Constitución también ilegal de tribunales penales para castigar a la disidencia, violando de manera flagrante los más elementales derechos humanos y la propia Constitución vigente.
La última vez que el viejo Pompeyo estuvo en Valera, fue para participar en un evento de las fuerzas democráticas que se realizó en La Ganadera, ahí lo vimos como siempre, recio, fuerte, luego en varias actividades caraqueñas coincidimos y como siempre muy conversador,..¿Cómo está Trujillo? Preguntaba de una vez.
El mejor homenaje a Pompeyo es continuar defendiendo la Constitución, la democracia, oponerse a la opresión. Gracias a la vida Pompeyo, gracias por tus enseñanzas, por tu lucha por tu ejemplo, por tu amistad y tus ideas.
@LeoMontilla

jueves, 15 de junio de 2017

Del Hambre y La Constitución

Del hambre y la Constitución

Por: Leonardo Montilla
Desde el hambre a la Constitución, dos palabras que pueden resumir el rotundo fracaso de la izquierda militarista que en mala hora gobierna Venezuela. La crisis económica agobia cada vez más a los venezolanos, la escasez de alimentos así como los enormes niveles de inflación son peores cada día. Las colas en los abastos son milenarias y los productos cada vez menos. Igualmente la dantesca situación de la salud, no hay medicamentos, ni siquiera antibióticos elementales, la inseguridad delictual y la falta de oportunidades de desarrollo individual y colectivo son el drama a la que nos ha traído la gestión del actual gobierno quien cada vez luce  mayormente solitario, decadente y anti popular.
Aunado a esta desproporcional situación económica y social, aparece ahora la otra parte de la crisis como lo es la actuación gubernamental saltándose la Constitución y las leyes, colocando la república en una situación de anomia institucional, donde la anarquía y el imperio de los hombres se acentúan por encima del imperio de las leyes. Un país donde no exista el respeto a las normas constitucionales que viene a ser el contrato de convivencia social va rumbo al peor de los mundos; a ese mundo de violencia donde  la élite militar cívico pretende desenvolverse para atornillarse en el poder.
Es decir la crisis de la decadencia, que tiene como conductores al ejecutivo nacional, al TSJ, al CNE y una parte del Poder Moral, es producto de la malévola intención de crear un Estado autocrático, violador de las elementales normas civilizadas, sin derechos humanos y sin garantías constitucionales; donde hasta los dignos derechos inherentes al ser por medio del derecho natural sean desaparecidos en función de los privilegios de unos pocos.
Esa es la naturaleza de la propuesta política que desde la presidencia de la república se pretende al impulsar, con el apoyo cómplice de los poderes sumisos, desconocedores de la norma, una asamblea constituyente ilegal, inconstitucional e inmoral carente de todo apoyo popular y protagónico.
El país está en la calle, diferentes sectores incluyendo algunos vinculados al propio chavismo, levantan su voz en contra de este fraude constituyente que no tiene otra razón de ser sino perpetrar en el poder a la élite gobernante, en una especie de monarquía absolutista, sin libertad ni justicia.
Cada marcha, cada protesta, cada opinión o conducta irreverente de los venezolanos es un reclamo contra quienes nos hundieron en esta crisis; cada protesta por la falta de comida es una protesta por defender el Estado de Derecho, cada protesta contra la inseguridad, contra la crisis hospitalaria y de abastecimiento de medicinas es un grito que  reclama nuestros derechos, cada joven fallecido a manos de la dictadura genocida era una luz de esperanza por tener un país de oportunidades para todos.
El gobierno luce entrampado, no tiene apoyo popular salvo el que proviene de la presión a los empleados públicos y que como toda amenaza tiene fecha de caducidad. Todos los días pierde apoyos importantes a lo interno e internacionalmente. Luce dividido, sin liderazgo, sólo la inmensa botija del erario público que utiliza para manipular la pobreza. La irreverencia popular, democrática y pacífica no cesa, aumenta y suma voluntades, sobre todo porque la conciencia colectiva, hasta en el último rincón del país, aspira y desea cambio. Venezuela no se rinde. La Constitución es el camino.
@LeoMontilla

lunes, 12 de junio de 2017

CIEN AÑOS DE SOLEDAD

Cien años de soledad

Por: Leonardo Montilla
Cincuenta años de la saga de los Buendía. Cien años de soledad, la obra cumbre de la literatura latinoamericana, cumple sus primeros cincuenta años de existencia en el imaginario mundial. Un texto cuyo hecho fundamental es el paso por las realidades de nuestros países en sus esplendores, sufrimientos y procesos.
Una obra que desde el realismo mágico de García Márquez, genialmente  se recorre cada creencia, cada misterio, cada idolatría, así como cualquier soledad de esas que se expresan en cada uno de nuestros pueblos donde los aconteceres van ligados a historias familiares, caudillos militares y amores de pasionales presencias y ausencias.
Es una inmensa crónica sobre los cien años de soledades en las relaciones entre la familia Buendía y el citado lugar Macondo, el cual, tras una larga cadena de pasiones desbordadas, revoluciones y calamidades, queda sepultado en medio del olvido y la soledad ante el empuje de un mundo mecánico y ajeno, llamado civilización y manejado por la tecnología.
La realidad real y la realidad irreal de “Cien años de soledad” hace que cada personaje de la novela sea parte del imaginario cotidiano; con una profunda connotación política y social, donde las costumbres se internan en los acontecimientos y en sus consecuencias, cien años de soledad es la manifestación literaria de mayor vigencia del boom literario latinoamericano; su dogma es la vida propia del ser de esta parte del mundo que no se cansa de ver cómo cambia todo a su alrededor…
Una observancia unitaria
Importante para todos los que de una u otra manera luchamos por rescatar la institucionalidad y defender la constitución, es ampliar los niveles de participación; la MUD, su liderazgo, sus activistas debemos hacer esfuerzo por encontrar más caminos a la participación popular. La humildad y el comprender que todos somos importantes y necesarios es el comienzo de la gran victoria popular.
Basta de represión
El desconocimiento a las competencias establecidas por la Constitución a los diferentes poderes públicos es una violación más a los derechos humanos y a las garantías constitucionales de los venezolanos. Una brutal escalada represiva, donde a la fecha nuestra juventud es la víctima principal, utilizando para eso la Guardia Nacional en un triste papel de represor de ciudadanos que lo único que exigen son derechos, el desconocimiento político del tribunal a un poder legítimamente constituido desde el poder originario es un intento más de pretender crear un Estado donde el imperio de los hombres se imponga sobre el imperio de la ley. Un Estado decadente cuya visión fracasada de una izquierda corrupta y militarista se imponga sobre la vida civilista que reza nuestra Carta Magna. Basta de represión. El poder constituido jamás estará por encima del poder constituyente. Sólo el soberano convoca una constituyente.
@LeoMontilla

viernes, 19 de mayo de 2017

Desde la izquierda fascista

Por: Leonardo Montilla
Nuevamente asistimos a una contradicción de esas a las que nos tiene acostumbrados el régimen militar cívico que en este tiempo destruye la patria. El pensamiento de la reivindicación social que históricamente siempre utilizó la humanidad para su avance y civilización, sirve actualmente para la más vil violación a los derechos humanos y a la norma constitucional que la historia republicana de Venezuela recuerde.
El concepto de Estado es la integración de normas y reglas que constituyen sus componentes y los mecanismos de convivencia en el marco de una determinada complejidad social y humana; es la nación jurídica y políticamente organizada, es decir, el Estado es una estructura política y jurídica que detenta la soberanía en función de la convivencia, el orden, las instituciones, el territorio, la población y el reconocimiento internacional. Jacques Maritain expresó en el Hombre y el Estado que “La función concreta del Estado, como razón de ser, es velar por el orden legal y la aplicación de la ley”.
La operación política que desde la presidencia de la república se intenta establecer para destruir la propia Constitución, con la llamada constituyente corporativa o fascista solo puede ser entendida como parte del concepto hegemónico de la vida pública que una izquierda fracasada pretende imponer para atornillarse en el poder a costa de la destrucción de un país que los rechaza totalmente y como la negación del objetivo supremo del Estado como tal. La situación planteada con el golpe de Estado continuado, elaborado y estructurado por la írrita interpretación y postura política de la sala constitucional del TSJ, así como la referida propuesta presidencial “constituyentistas” ha colocado nuevamente a la luz pública la visión  del Estado monárquico sin derechos ciudadanos que plantea esta izquierda borbónica cuya razón de existencia fue destruir las posibilidades de avance y desarrollo colectivo de un país que tuvo todos los recursos necesarios para tal fin. El gran culpable Hugo Chávez, quien abrió las compuertas de un estilo gubernamental nada cónsono con la libertad, la tolerancia y la democracia.
El desconocimiento a las competencias establecidas por la Constitución a los diferentes poderes públicos es una violación más a los derechos humanos y a las garantías constitucionales de los venezolanos. Una brutal escalada represiva, donde a la fecha nuestra juventud es la víctima principal, utilizando para eso la Guardia Nacional en un triste papel de represor de ciudadanos que lo único que exigen son derechos, el desconocimiento político del tribunal a un poder legítimamente constituido desde el poder originario es un intento más de pretender crear un Estado donde el imperio de los hombres se imponga sobre el imperio de la ley. Un Estado decadente cuya visión fracasada de una izquierda corrupta y militarista se imponga sobre la vida civilista que reza nuestra Carta Magna.
En cuarenta y cinco días de protestas y reclamos populares la respuesta del gobierno es violencia y más violencia, desconocimiento al derecho natural de la vida y la libertad; solo una izquierda fascista excluyente y militarista puede engendrar este estilo de gobernar.
Un comentario final que se viene a la mente en estos tiempos de represión, luego de leer algunas pretendidas justificaciones de un buen amigo Edgar Barreto, que desde su posición gubernamental justifica este estado de anarquía al cual desde años mozos nos opusimos, siempre desde nuestras convicciones. Edgar es mi amigo, lo sé un hombre honrado, honesto, lamentable la espalda que le está dando a la historia apoyando un régimen genocida que hace lo que toda la vida hemos combatido.
Venezuela no se rinde, no hay espacio para el pesimismo, el dolor y el llanto de la patria que ve perder sus hijos por culpa de una izquierda fascista es razón suficiente para continuar la lucha hasta salir de esta pesadilla en que un populista irrefrenable nos hizo transitar.
@LeoMontilla