Artículo escrito en Abril 2014
QUE VAINA, SE MURIÓ GARCÍA MÁRQUEZ…
por: Leonardo A Montilla
No tenemos palabras pues todas son de él, tampoco frases, pues las mejores las dijo él. Melquiades el gitano debe andar buscando ron para pasar el trago amargo, Aureliano Buendía da órdenes y recoge la maleta con el daguerrotipo de las historias, mientras Remedio la Bella, suspira como a veces pasa cuando nos topamos con la aventurera soledad, Ursula regia mira con fuerza que es verdad que se fue, el coronel seguro en vez de recibir estará escribiendo cartas, la cándida Herendida se sacudió la abuela desalmada, y florentino Ariza y Fermina Daza lloran su amor interrumpido por los destinos de la vida.
¿Que cosa hemos hecho en la existencia material, que no hagamos el referencial a Gabriel García Márquez? Como la palabra mientras más popular, mas garciamarquiana se volvió?. Simple!, porque él, lo real maravilloso de la vida, de nuestra tierra, de hombres que hemos soñado con mejores tiempos para la risa, los amores, los anhelos, los volvió parte de nosotros mismos, los convirtió en cosmos, en tristezas y alegrías, obligación y compromiso, en fin nos describió como somos y lo que somos.
Siempre leímos en García Márquez cada cosa que nos pasaba, cada cosa que veíamos, desde los polvos de la tierra hasta la magia y el valor de nuestras mujeres. Recuerdo hace mucho tiempo, leer Cien años de soledad, La Hojarasca, El coronel no tiene quien le escriba, La cándida Eréndida y su abuela desalmada, El amor en los tiempos del cólera, era algo así como un logro en el pensar y en el existir.
Ahora ese tiempo que pasa y pasa nos dice que había razones para ello. El Gabo inmenso como el cielo, triste su partida. Que vaina se murió García Márquez...
Publicado por Leonardo Alfredo Montilla Delgado a las 14:02

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