La política como servicio publico, la tecnología como instrumento de la nueva ciudadanía, solidaria y democrática, información, comunicación
viernes, 11 de noviembre de 2016
jueves, 10 de noviembre de 2016
Escritos y Opiniones
Escritos y opiniónes
GOBERNABILIDAD DEMOCRACIA y CONSTITUCION
Leonardo Montilla
"legitimidad,
eficacia, estabilidad, paz, Justicia, tolerancia y Constitución”
De acuerdo con una definición mínima de
democracia como forma de gobierno, tal como la ha caracterizado el Prof.
Norberto Bobbio en sus estudios sobre Democraty; podemos afirmar…“Democracia es
un sistema que hace referencia a un conjunto de reglas fundamentales que
establecen quiénes están autorizados a tomar decisiones, bajo qué
procedimientos y en qué condiciones. De acuerdo con esto, una forma de gobierno
será considerada democrática sólo si se cumple con parámetros donde los
elementos involucrados en los procesos
de toma de decisiones son la mayoría de la población con sus manifestaciones, deberes y derechos”.
(Bobbio, pág. 47)
“El procedimiento de toma de decisiones se
rige por el principio de mayoría; y están garantizadas un conjunto de
libertades básicas (de opinión, de información, de asociación, de reunión) que
permiten a los sujetos involucrados presentar o elegir opciones políticas
definidas sin que pesen sobre ellos mecanismos de coacción”. (Ídem, pág. 49)
Si la democracia es como dicen los investigadores
una forma de gobierno, la gobernabilidad, como venimos señalando, es más bien
un estado, una propiedad o una cualidad que nos indica el grado de
gobierno o incidencia que se ejerce en
una sociedad; ese grado de gobierno está representado por un nivel de
equilibrio dinámico entre demandas sociales y capacidad de respuesta
gubernamental. En este sentido el actual
gobierno venezolano representa la antítesis de este principio que coloca la
legitimidad como una manifestación de la eficiencia y la eficacia; la crisis
abismal que padece el país es demostrativa de ello, sumando ahora la situación
de inconstitucionalidad que se ha planteado en el Estado Venezolano, pasando
por encima del principio doctrinal de separación de los poderes.
Si algo es importante para
desarrollar un verdadero sistema democrático, donde el modelo de desarrollo
constituya las formas de encuentro social para el bienestar colectivo, es la
legitimidad de origen político del planteamiento, su ejercicio gubernamental y
de su conexión con los grandes actores de la participación. El régimen militar
cívico vigente en su afán de convertirse en una absoluta hegemonía se aleja
permanentemente de este criterio y su comportamiento antidemocrático y
extremista es cada vez más evidente. El Estado de Derecho jamás había estado en
la Venezuela contemporánea tan deteriorado como en estos momentos históricos.
El reto de conectar democracia,
gobernabilidad y calidad de vida, es hacer que las instituciones que brinda la
constitución funcionen, es rescatar la independencia de los poderes, es hacer
que la gobernabilidad sea expresión de
la legitimidad de un sistema que dé respuesta a la innovación en las nuevas
tendencias ciudadanas, de la independencia de sus movimientos sociales, del
amplio bagaje del conocimiento humano, de la libertad, los Derechos Humanos, la
tolerancia, la libertad de opinión y la justicia social, es decir es rescatar
la constitución nacional.
En estos tiempos donde nos ha llevado
el proceso político venezolano, su historia y su democracia, la mejor y única
manera de recomponer una patria justa con
gobernabilidad y bienestar es
sobre la legitimidad de una gestión pública que abra causes al Desarrollo
Humano, donde se comprenda y asuma el
marco de complejidades de los procesos emancipadores, siempre en Democracia
ciudadana, con equidad, respeto y en paz, el voto como instrumento de cambio es
fundamental; la salida es pacífica, electoral y constitucional.
@LeoMontilla
domingo, 6 de noviembre de 2016
jueves, 3 de noviembre de 2016
Tiempos de Grandeza..
Tiempos de grandeza
Por: Leonardo Montilla
El país observa a plenitud, los acontecimientos que políticamente buscan resolver la espantosa crisis humanitaria que padecemos por culpa de un modelo fracasado de gestión denominado socialismo del siglo 21, cuyo mayor logro es haber sumergido la república en la decadencia absoluta.
La política es la ciencia y el arte de lo posible, “es la búsqueda de los modos de hacer posible aquello que es necesario”; en este sentido, el diálogo como un instrumento más en la lucha democrática y pacifista contra un régimen que engendra violencia y odio es importante y necesario. Todos los grandes cambios en función de resolución de conflictos han tenido en los encuentros de los contrarios un punto de avance para evitar conflagraciones, que al final a quien más daño hace es a los pueblos que desean paz, tranquilidad y bienestar.
La patria en términos generales, está conciente de la urgencia de salir del actual gobierno, la incapacidad manifiesta para abordar la crisis humanitaria es la causa fundamental del rechazo popular. Su accionar como siempre lo han hecho desde la violencia, el abuso, la amenaza y la violación a la Constitución.
Este cuadro amerita la grandeza con la que viene actuando la unidad democrática, el liderazgo nacional se coloca al lado de todas las posibilidades existentes para darle sustancia a la política que ha resultado exitosa en el despertar de la conciencia de las grandes mayorías nacionales y de la comunidad internacional, la salida pacífica, electoral y constitucional.
Las fuerzas políticas populares, estén donde estén ubicadas, así como los demás componentes de la sociedad democrática venezolana, hacen esfuerzos por romper la visión violenta que maneja el Gobierno. El encuentro entre todos los ciudadanos y su participación cada vez más activa en los procesos de cambio, es un importante elemento que tiene esta política pacifista y civilista, con el voto como instrumento democrático y constitucional para darle a Venezuela la posibilidad de salir en paz de esta dantesca crisis política, económica, social y moral, que es el resultado de dieciocho años de equivocaciones, agresiones y errores en la pretensión de imponer un régimen de exclusión, sin libertad, ni respeto por la vida.
La victoria democrática del 6 de diciembre pasado, es un hecho de capital importancia que muestra el escenario donde el Gobierno es derrotable, el escenario electoral, plural y participativo. El Gobierno minoritario de la élite militar-cívico busca expresamente bajar la moral de la gente a través de la confrontación del micrófono y el constante atropello al Estado de Derecho, Maduro no conoce otra cosa que la amenaza y la descalificación. Por tal motivo, cuando desde los ámbitos de la democracia se dinamita la posibilidad de acuerdos se cae en la estrategia oficialista, desmotivar y desmovilizar, cuando se actúa desde la vanguardia excluyendo y contraviniendo el principio de unidad superior se cae en el juego del Gobierno. El escenario del diálogo es contrario a los intereses de la cúpula militar-cívico, por eso buscan tirotearla y boicotearla con lo único que les queda, la amenaza y el miedo.
La vida es nuestro derecho fundamental inherente a la naturaleza propia del ser, la vida de la patria vale todo esfuerzo en paz y para rescatar la democracia. Desde aquí mi voto de confianza al liderazgo nacional demócrata, son tiempos de grandeza, ojalá en la MUD-Regional así lo entiendan.
@LeoMontilla
La política es la ciencia y el arte de lo posible, “es la búsqueda de los modos de hacer posible aquello que es necesario”; en este sentido, el diálogo como un instrumento más en la lucha democrática y pacifista contra un régimen que engendra violencia y odio es importante y necesario. Todos los grandes cambios en función de resolución de conflictos han tenido en los encuentros de los contrarios un punto de avance para evitar conflagraciones, que al final a quien más daño hace es a los pueblos que desean paz, tranquilidad y bienestar.
La patria en términos generales, está conciente de la urgencia de salir del actual gobierno, la incapacidad manifiesta para abordar la crisis humanitaria es la causa fundamental del rechazo popular. Su accionar como siempre lo han hecho desde la violencia, el abuso, la amenaza y la violación a la Constitución.
Este cuadro amerita la grandeza con la que viene actuando la unidad democrática, el liderazgo nacional se coloca al lado de todas las posibilidades existentes para darle sustancia a la política que ha resultado exitosa en el despertar de la conciencia de las grandes mayorías nacionales y de la comunidad internacional, la salida pacífica, electoral y constitucional.
Las fuerzas políticas populares, estén donde estén ubicadas, así como los demás componentes de la sociedad democrática venezolana, hacen esfuerzos por romper la visión violenta que maneja el Gobierno. El encuentro entre todos los ciudadanos y su participación cada vez más activa en los procesos de cambio, es un importante elemento que tiene esta política pacifista y civilista, con el voto como instrumento democrático y constitucional para darle a Venezuela la posibilidad de salir en paz de esta dantesca crisis política, económica, social y moral, que es el resultado de dieciocho años de equivocaciones, agresiones y errores en la pretensión de imponer un régimen de exclusión, sin libertad, ni respeto por la vida.
La victoria democrática del 6 de diciembre pasado, es un hecho de capital importancia que muestra el escenario donde el Gobierno es derrotable, el escenario electoral, plural y participativo. El Gobierno minoritario de la élite militar-cívico busca expresamente bajar la moral de la gente a través de la confrontación del micrófono y el constante atropello al Estado de Derecho, Maduro no conoce otra cosa que la amenaza y la descalificación. Por tal motivo, cuando desde los ámbitos de la democracia se dinamita la posibilidad de acuerdos se cae en la estrategia oficialista, desmotivar y desmovilizar, cuando se actúa desde la vanguardia excluyendo y contraviniendo el principio de unidad superior se cae en el juego del Gobierno. El escenario del diálogo es contrario a los intereses de la cúpula militar-cívico, por eso buscan tirotearla y boicotearla con lo único que les queda, la amenaza y el miedo.
La vida es nuestro derecho fundamental inherente a la naturaleza propia del ser, la vida de la patria vale todo esfuerzo en paz y para rescatar la democracia. Desde aquí mi voto de confianza al liderazgo nacional demócrata, son tiempos de grandeza, ojalá en la MUD-Regional así lo entiendan.
@LeoMontilla
miércoles, 2 de noviembre de 2016
viernes, 7 de octubre de 2016
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