miércoles, 15 de junio de 2016

De Tascon a Tibisay/ Junio 2016

Escritos y Opiniones
De Tascon a Tibisay, sobran las razones

                                                             Leonardo Montilla
El deterioro de la vida social del país tiene su razón de ser; la ilegitimidad del presidente actual así como del régimen ideológico q representa, ha llevado a la destrucción de todo el Estado Venezolano que ve hundido en la decadencia de sus instituciones la posibilidad d encuentro entre Venezolanos
Una elite militar cívico que utilizando la simbología de la reivindicación social y popular ha colocado al pueblo en la escalera ascenderte del sufrimiento y el padecimiento con la total perdida del bienestar y desarrollo individual y colectivo; mientras las elites y sus allegados disfrutan los mayores privilegios de los negocios hechos al tenor de los dineros públicos. La inmoralidad de este régimen presidido por Maduro no tiene comparación alguna con los dramas que se tenían en el pasado. Pobreza, exclusión, violencia, inseguridad ciudadana, incertidumbre, corrupción, deslegitimación de las instituciones, pérdida de valores, escases, hambre, miseria, desempleo, mala educación, robos, asaltos, narcotráfico, frustración, odio, perdida de la calidad de vida, destrucción del aparato productivo, falta de comida, colapso  servicios públicos donde unos vivianes se robaron los dineros del mantenimiento y actualización de los servicios de distribución de energía eléctrica, es el balance del fracaso socialismo del siglo 21 y de una izquierda borbónica que se alió a lo peor del componente socio institucional para satisfacer su sed de poder a costa de la destrucción del país. Llevándose por delante, inclusive, hasta las buenas intenciones, si alguna vez las tuvo, de justicia social del fallecido y ya casi olvidado Hugo Chávez.
Si algo pudieramos colocar como expresión d este fracaso estrepitoso del peor gobierno y del peor sistema político q recordemos los Venezolanos es el fardo de la exclusión y la segregación humana cuya naturaleza es la forma de ser d quienes componen la elite gubernamental.
Hoy a propósito del deseo de cambio q la Patria ha expresado a través d la firme intención de revocar a Maduro, el CNE da otra muestra d apartheid político al montar una estrategia política ordenada por el PSUV donde se excluyen d las firmas d cantidad de venezolanos q invocaron el artículo 72 d la Constitución, mostrando con ello el mayor desprecio por los derechos ciudadanos tal como lo establece la norma. Este acto d miedo político nos lleva a otra gran manifestación d violación d derechos humanos y constitucionales hechos por la misma razón, desprecio y miedo, la llamada lista Tascon, famosa entre los admiradores del nazismo fascista. De Tascon a Tibisay sobran las razones para revocar este régimen d corruptelas, infamias y mentiras.
@LeoMontilla





jueves, 9 de junio de 2016

Escritos y Opiniones


Referéndum vs violencia

Por: Leonardo Montilla
La política es ciencia y arte de lo posible, “es la búsqueda de los modos de hacer posible aquello que es necesario”. Esta premisa, casi doctrinal, nos señala la vital necesidad de que las comunidades asuman e interioricen  la búsqueda  de  un sistema político justo, de equidad, democracia y justicia social. Para tal hecho está planteada la conquista de un modelo de desarrollo sustentable que coloque al ser humano como eje central, es decir,  concretarse una propuesta que deje atrás el discurso del odio, la demagogia, el revanchismo y el cálculo electoral  centralista. Eso es una prioridad puntual.
De igual manera, el comportamiento populista y corrupto que en estos tiempos de la llamada revolución fracasada ha utilizado el discurso de la reivindicación social y la equidad para atropellar y ahogar las conquistas democráticas de los venezolanos, en general, y de los trujillanos, en particular, hay que desestimarlo como forma de gestión pública. Su accionar, bien sea con el superado calificativo de izquierda, o el de derecha, solo ha servido para mentir y engañar a quienes buscan mejores destinos en la calidad de vida. La actual situación de crisis económica, de inseguridad personal e incapacidad del alto gobierno militar-cívico lo demuestra.
La situación cada vez se hace más difícil. Actos de explosiva violencia se están generando a lo largo del país, identificados con el calificativo de “Tenemos Hambre”; hechos cuya respuesta del gobierno en su alta incapacidad ha sido la represión oficial y la vinculación con los llamados colectivos, que buscan amedrentar y confrontar con quienes cansados del drama del desabastecimiento claman por soluciones.
Voceros gubernamentales rehúyen la discusión del drama del país. Su fracaso es total. La revolución chavista ha colocado al país ante un abismo de incalculables consecuencias. Una revolución donde la exclusión, la corrupción militar-cívico, la inseguridad, el hambre y la miseria son sus logros más emblemáticos, debe ser la vergüenza de lo que una vez en la historia de la humanidad constituyó un pensamiento para el bienestar colectivo.
El deterioro de la vida social del país tiene ahí precisamente su razón de ser. La ilegitimidad del presidente actual, así como del régimen ideológico seudo-militar-comunista que han pretendido vender, ha llevado a la destrucción de todo el Estado venezolano, que ve hundidos en la decadencia sus instituciones, su territorio y la población, con un alto desprestigio internacional.
Una elite militar-cívico que utilizando la simbología de la reivindicación social y popular ha colocado al pueblo en la escalera ascendente del sufrimiento y el padecimiento con una total pérdida del contexto de bienestar y desarrollo individual y colectivo; mientras las élites y sus allegados disfrutan los mayores privilegios de los negocios hechos al tenor de los dineros públicos. La inmoralidad de este régimen presidido por Maduro no tiene comparación alguna con los dramas que se tenían en el pasado.
Lo ocurrido en Valera el pasado martes es parte de este drama de ingobernabilidad que se expresa en el país: violencia, delincuencia, y hamponato descarado que se aprovecha del sufrimiento ciudadano. A esto se le agrega la inercia oficial, la mirada silente de un gobierno y de un régimen fracasados. Los venezolanos merecemos otra cosa, otro gobierno, otros caminos. El referéndum revocatorio es la alternativa.
@LeoMontilla
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miércoles, 25 de mayo de 2016

MPV


Escritos y Opiniones
Movimiento Progresista de Venezuela
                                             Leonardo Montilla

Las organizaciones con fines políticos en Venezuela de carácter plural y democrático, vienen experimentando una revisión de lo que significa su relación con la comunidad y sus intereses inmediatos, tanto desde la las perspectivas reivindicación social como de su permanente estrategia para convertirse en instrumento de cambio y opción real de poder.
Siempre hemos dicho que los procesos sociales y políticos son cambiantes, son además una manifestación del devenir histórico sobre el cual se ha construido la conciencia colectiva. El sistema de partidos en el país sufrió a finales de los 90, una recomposición de su vigencia, sobre la base de su casi extinción ante liderazgos mesiánicos y los discursos de la llamada anti política, elemento de soporte de más de una aventura perniciosa en el contexto latinoamericano, y que en Vzla tuvo a Hugo Chávez como una elocuente gráfica.
Esa crisis de legitimidad ha venido superando escollos y aunque todavía no expresan la totalidad de su fin inmediato como organizaciones civiles que establecen una relación política entre el ciudadano y el Estado, sus dirigentes y activistas trabajan por recuperar la credibilidad que un día el clientelismo y los errores de conexión con la gente los hicieron casi desaparecer.
Los problemas, las limitaciones, la inseguridad, la crisis ética y económica, el desabastecimiento opresor que vive la república así como la falta de un auténtico desarrollo humano integral están más vigentes que nunca en Venezuela, donde el discurso de la lucha de clases, la exclusión, la corrupción y el autoritarismo han polarizado el ambiente nacional. El resurgir de la participación militante, los líderes locales consolidados, el fortalecimiento de los espacios de opinión, así como los partidos, los tradicionales y los de reciente creación, son parte importante del reacomodo que la sociedad está experimentando. El Referéndum revocatorio instrumento constitucional de participación ciudadana es la bandera que en este momento establece una relación predominante entre el ciudadano y los partidos que trabajan por hacerlo realidad, mientras aquel que defiende la nefasta gestión del Presidente actual se quedan en los laberintos de la soledad y la futura desaparición de su accionar estructural.
En este orden de ideas el Movimiento progresista de Venezuela, organización  política de carácter humanista con amplia visión del hecho democrático se presenta al país como el conjunto de ideas que plantea una democracia progresista, participativa y protagónica, de justicia y de derecho; con una línea dirigencia de primera línea y con la voluntad de cambio demostrada en todos y cada uno de sus actuaciones a lo largo de su activismo.
En el Estado Trujillo un grupo de activistas democráticos, hemos asumido su militancia, cada uno desde la perspectiva de ayudar a los procesos de cambio que avanzan en el país.  El objetivo es darle a Trujillo una fuerza política permanente que sea útil a su desarrollo, que desde nuestro aporte para la salida constitucional sembremos las base para que pronto nuestra región este en buenas manos.

 



jueves, 19 de mayo de 2016

Escritos y Opiniones
El Desarrollo Humano local, un intento para la emancipación
 Leonardo  Montilla

La estrategia del Desarrollo Humano sostenible local pretende combatir la pobreza y elevar las posibilidades de vida en nuestros países. Pretende ser el sustento teórico y programático de cualquier estrategia que desde lo cotidiano eleve la incidencia de los ciudadanos en lograr mejores condiciones de avance social, político y económico. Este concepto  se entiende  como la lucha popular para ampliar la gama de opciones de las personas, brindándoles mayores oportunidades de educación, atención médica, empleo e ingresos, abarcando el aspecto total del empoderamiento propio, desde su comunidad  y desde lo que el papa Francisco llama Nuestra casa común.
 La ecuación  Desarrollo Humano, calidad de vida y superación de la pobreza, tiene en la democracia, en el respeto a las garantías constitucionales como contrato de convivencia social, en las libertades económicas y en respeto a la constitucionalidad como norma de la relación entre pueblo y Estado su punto de partida y su vigencia en el tiempo. La opción a la vida siempre es en democracia, el gobierno de las leyes por encima del gobierno de los hombres.
En los diferentes informes anuales del PNUD, se orienta a tratar estos temas, como  la necesidad de adoptar una concepción integral sobre este proceso socioeconómico que vive la mayoría de los pueblos latinoamericanos y que ha aumentado ante el estrepitoso fracaso de la los gobiernos de la llamada izquierda corrupta y militarista. Tomando en consideración estas premisas políticas que nos hablan de vivir en democracia y tolerancia para poder conquistar caminos para elevar la calidad de vida y el encuentro social, lo que ocurre en Venezuela es propio del comportamiento de la elite militar cívico que ha llevado al país a la total ruina en un mar de desigualdad, carencias, inseguridad y corrupción.
Desde la perspectiva del concepto de Desarrollo Humano sostenible  Local, la pobreza no es solamente la falta de ingreso particular, ni un estado personal, es un proceso de mayores complejidades que abarca relaciones en lo social, en lo político y en lo económico, igualmente los pobres no son vistos, en este concepto, como  victimas pasivas, sino protagonistas en la búsqueda de la superación de dicho proceso.
En Venezueal el tema del desarrollo regional y local adquirió una mayor importancia a raíz de las reformas político-territoriales de la Descentralización iniciadas en 1989. El PNUD inició en 1999 la validación de una estrategia para el Desarrollo Humano Sostenible Local (DHSL) que se extendió por cuatro años a 22 municipios de Venezuela. Esta estrategia dio como resultado la producción de un conjunto de orientaciones conceptuales y de herramientas metodológicas dirigidas a facilitar la puesta en marcha del DHSL. Herramientas que en muchos casos duermen el sueño del olvido centralizador que el régimen autocrático actual le dio.
La estrategia del DHL constituye una forma sistemática de intervenir en las comunidades pobres ampliando las oportunidades de las personas mediante la capacitación y la organización para el desarrollo local, fomentando simultáneamente la concertación de los diversos agentes de desarrollo para el aprovechamiento de las fortalezas de las condiciones sociales, culturales, económicas, ambientales y políticas de los territorios federales. Esto será solo posible si existe un gobierno de pluralidad, respeto y que haga valer la constitución.
Nuestra Carta Magna cuenta con varios mecanismos que facultan al pueblo a tener la última palabra frente a situaciones como la que padece la república. Pero no nos encontramos en una democracia funcional sino en una autocracia arbitraria y militarista. Por eso, en la actual realidad de Venezuela, la activación y éxito de tales mecanismos constitucionales para resolver la crisis sólo podrá lograrse si los ciudadanos participamos activamente en el reclamo diario contra este ineficaz gobierno, el desarrollo local tiene entre sus valores la participación política conciente y consecuente de los ciudadanos, el referéndum es ya un sentimiento nacional  ante una izquierda ruin y fracasada que pretende llevarnos por los caminos de la violencia y la desigualdad. si hay opciones, la participación popular es fundamental.
@LeoMontilla

                                                                          

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